Medicina

La bioingeniería hace ciencia ficción: ya imprime órganos en 3D

Bioingenieros de todo el mundo comparten en el Cosmocaixa avances para combatir la vejez

La investigadora del Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) Elena Garreta / EFE
La investigadora del Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) Elena Garreta / EFElarazon

Bioingenieros de todo el mundo comparten en el Cosmocaixa avances para combatir la vejez.

Si de una cosa puede estar orgullosa España es de ser líder mundial en transplantes de órganos. El número de donantes en 2016 fue de 40 por cada millón de habitantes, el doble que la Unión Europea y tres veces más que países avanzados como Alemania. El transplante más demandado es el de riñón. Pese a encabezar la lista de donantes, el tiempo de espera para recibir un riñón es de entre 15 y 18 meses. Las personas sin riñón pueden vivir con relativa calidad de vida con la diálisis. Pero los accidentes de tráfico descienden, gracias a las campañas, y este dato, que es una muy buena noticia, «hace cada menos viable el transplante de órganos humanos de personas jóvenes fallecidas en las carreteras», avisaba ayer el director del Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC), Josep Samitier. Pensando en que cada vez es más difícil contar con un donante de estas características, que la esperanza de vida crece y con ella la posibilidad de necesitar un transplante, el IBEC se ha puesto a trabajar en soluciones revolucionarias. Tan revolucionarias que podrían salir en un libro de Isaac Asimov. En el encuentro de bioingenieros de todo el mundo que ayer se dieron cita en el Cosmocaixa para compartir avances, la investigadora del IBEC, Elena Garreta, presentó una de estas novedades con la que el equipo de Samitier reta a la ciencia ficción. Se trata de regenerar órganos y tejidos con células madre e impresoras.

Garreta piensa en futuro, en 2050, «cuando una de cada cinco personas tendrá más de 60 años». Para su trabajo de investigación ha utilizado precisamente un riñón, el órgano más demandado. Ha abierto dos vías con la idea de regenerar un riñón enfermo. Una, utilizar células madre pluripotentes capaces de actuar como progenitoras y crear un miniórgano que reproduce las funciones de un riñón sano. Y dos, imprimir un órgano en 3D. Con una impresora de tejidos funcionales puede ser capaz de reproducir el órgano a tamaño real con la ayuda de diseñadores gráficos y utilizando como tinta células de riñones. Pese a que ha conseguido imprimir un riñón sano, por ahora no son aptos para el transplante.

Además de este trabajo que plantea la impresión de órganos funcionales, en el encuentro de bioingenieros para un envejecimiento saludable, se presentó también una app para móvilque monitoriza la salud de personas mayores sin necesidad de moverse de casa. Este avance mejora la calidad de vida de un paciente frágil para el que un traslado del domicilio al médico es un trasiego. No fue la única app que se presentó. El investigador del IBEC, Ramón Gener, fue el encargado de mostrar la app «Health4Sleep», que aprovecha los sensores del móvil para captar los movimientos del diafragma y hacer el seguimiento de las apneas del sueño mientras el paciente duerme, evitando así, que se tenga que pasar una noche en el hospital para la prueba.

El doctor Samitier, también enseñó un chip que ayuda a detectar el origen de un ictus. Facilitar su diagnóstico para poder empezar la recuperación en la misma ambulancia.