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La oposición pide mano dura con los narcopisos

Reclaman más dureza policial, mientras que los vecinos del Raval muestran ya su clara impaciencia ante el tráfico de drogas

En la imagen, una de las manifestaciones contra la proliferación de narcopisos en el barrio del Raval, con unos vecinos cada vez más impacientes
En la imagen, una de las manifestaciones contra la proliferación de narcopisos en el barrio del Raval, con unos vecinos cada vez más impacienteslarazon

A última hora de la noche del martes, decenas de vecinos del Raval realizaron una cacerolada para protestar contra los pisos en los que se trafica con cualquier tipo de estupefaciente, sea heroína, cocaína, marihuana o anfetaminas.

A última hora de la noche del martes, decenas de vecinos del barrio barcelonés del Raval realizaron una cacerolada para protestar contra los pisos en los que se trafica con cualquier tipo de estupefaciente, sea heroína, cocaína, marihuana o anfetaminas, entre otras sustancias. Parece que parte de los residentes ya se hartó de este tipo de viviendas. La oposición al gobierno de Colau pide más mano dura.

Se trata de pisos que se utilizan para vender droga, y lo que es peor, los adictos se pueden pinchar sin problemas en estos inmuebles. Evidentemente, han habido problemas de convivencia, lo que provocó el enfado vecinal.

Tras ver como los traficantes de droga campan a sus anchas, los vecinos ya comenzaron a protestar. Se pide más atención por parte de los diferentes cuerpos policiales, y, especialmente, de las administraciones.

Las reacciones políticas no se hicieron esperar. La alcaldesa accidental de Barcelona y teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, pidió más «implicación» de la conselleria de Interior, y de los Mossos d’Esquadra para combatir esta venta de drogas .Recordó que el tráfico de estupefacientes es competencia de la Generalitat, y reclamó a la Policía Autonómica agilidad en la petición de órdenes judiciales para entrar en estos pisos, de los que vecinos se quejan desde hace semanas con protestas y caceroladas.

Defendió que el Ayuntamiento y el distrito trabajan desde el principio en coordinación con la Guardia Urbana y los Mossos, en un asunto que calificó de complejo y en el que es «imprescindible» la colaboración de los vecinos.

Por su parte, el presidente del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, pidió que el gobierno municipal de Ada Colau «promueva un plan de choque contundente» junto con la Guardia Urbana y los Mossos, que ponga fin al negocio de los narcopisos en el barrio del Raval.

Alberto Fernández exigió «máxima celeridad y sensibilidad» por parte de las instancias judiciales para que se desocupen tanto los narcopisos como otros inmuebles del barrio que puedan tener ocupantes ilegales. También apuntó que, aunque la especulación que genera el turismo es una de las causantes de la marcha de los vecinos de su barrio, también lo son «la delincuencia, la falta de civismo y la inacción por parte del Ayuntamiento y la Generalitat». El presidente del grupo Popular afirmó sentirse «sorprendido» por «el silencio» de Colau.

El presidente del grupo Demòcrata del Ayuntamiento, Xavier Trias, pidió «autoridad» a Colau. Alertó de que el gobierno municipal está perdiendo la autoridad con la venta ambulante, la prostitución y la droga. «A base de una cierta complacencia y cierta inhibición, se han creado fallos de autoridad importantes», dijo.

«No se debe dejar pasar ni una», insistió, y pidió al Ayuntamiento que colabore con la Generalitat para que Mossos y Guardia Urbana puedan ejercer la autoridad de forma conjunta. En la misma línea se explicaron otras formaciones de la oposición.