Ciencia

Piden más calidad y subvenciones para la cesta de la compra del celíaco

El elevado precio de los productos sin gluten limita el acceso a los mismos, según los expertos

Los productos sin gluten tienen un coste aún muy elevado en España, donde las ayudas para que las personas celíacas puedan adquirir estos alimentos son «testimoniales e insuficientes» e incluso varían en las distintas autonomías, aunque sí mejora la concienciación en restaurantes y comedores escolares. Así lo asegura Carmen Ribes-Koninckx, jefa de sección en el Hospital La Fe de Valencia y desde la semana pasada coordinadora del Grupo de Interés de Enfermedad Celíaca de la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica, Hepatología y Nutrición (Espghan).

Esta Sociedad Europea se encarga de establecer los criterios de diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad, que afecta a una de cada cien personas en Europa, Estados Unidos y Sudamérica, así como de potenciar la investigación sobre esta dolencia causada por el daño al revestimiento del intestino delgado.

Al frente del Grupo de Interés en Enfermedad Celíaca, la experta establecerá algunas prioridades a nivel clínico y social como afianzar los nuevos criterios de diagnóstico de la patología que comenzaron a establecer en 2012.

Hasta entonces los criterios de diagnóstico eran más agresivos, requerían muchas biopsias intestinales en el niño y los resultados tardaban en conocerse, pero gracias a los nuevos conocimientos y marcadores, y a los análisis de sangre, «se simplifican los diagnósticos, se hacen sin biopsia y se acorta el tiempo del resultado».

«La alimentación es fundamental en los primeros años de vida del celíaco y tendrá un impacto en su futuro». Aunque el 30 por ciento de la población tiene una genética que permite el desarrollo de la enfermedad, solo el 1 por ciento lo desarrolla «y ahí entran en juego los factores ambientales».

una vacuna aún lejana

La experta considera que los productos sin gluten «tienen un coste muy elevado y esto limita el acceso» a los mismos, y explica que mientras en otros países, como los nórdicos, los celíacos tienen ayudas para adquirirlos, en España «son testimoniales e insuficientes. Es uno de los temas que tendríamos que intentar mejorar». No obstante, subraya que en España ha mejorado la concienciación en los restaurantes y en los comedores escolares y mientras «hace años no se cuidaba este tema, ahora en todas las comunidades autónomas los escolares son vigilados y controlados y no tienen riesgos».

Además, señala que se debe concienciar a las autoridades sanitarias españolas y del resto de Europa de la importancia de apoyar a los colectivos de pacientes y del hecho de que puedan disponer de alimentos de óptima calidad y libres de gluten.

Tras señalar que han iniciado un estudio sobre cómo optimizar esas ayudas para facilitar la compra de los productos sin gluten, considera que ésta «debería estar mejor organizada y ser más generalizada».

Respecto a los tratamientos, indica que las áreas de investigación no progresan como esperaban los expertos pero en Australia se está desarrollando una vacuna, aunque se encuentra en fase preliminar y lejos de la aplicación humana.

Remarca que los especialistas recomiendan no comprar una píldora para la enfermedad celíaca que se vende por internet, que se toma antes de las comidas para supuestamente neutralizar el gluten, pues se desconoce si anula el gluten en su totalidad.

También considera que las etiquetas de los productos sin gluten «deberían ser más claras» y explica que en un estudio realizado en unos 300 productos sin gluten en Valencia se ha encontrado muchas discrepancias entre ellos.

«Para el celíaco el alimento es su medicamentos y por eso debería mejorar la etiqueta y también su precio».