Transporte

48 multas: el éxito de la campaña antiexcrementos de Carmena

La Policía Municipal asegura que nunca se creó la brigada específica para vigilar las heces caninas en la vía pública que anunció la alcaldesa. Sólo 10 de los «cazados» en 2016 cambiaron la sanción por horas de limpieza.

El domingo Carmena colaboró en una batida de limpieza vecinal en San Blas
El domingo Carmena colaboró en una batida de limpieza vecinal en San Blaslarazon

La Policía Municipal asegura que nunca se creó la brigada específica para vigilar las heces caninas en la vía pública que anunció la alcaldesa. Sólo 10 de los «cazados» en 2016 cambiaron la sanción por horas de limpieza.

En diez días se cumple un año desde que la alcaldesa de Madrid anunciara la puesta en marcha de «una enorme campaña de multas» –así lo dijo textualmente Manuela Carmena en un desayuno informativo– contra los dueños de los perros que no recojan las heces de sus mascotas de la vía pública. Ante el aumento de las denuncias vecinales por la presencia de excrementos caninos en las calles, el Ayuntamiento elaboró un mapa con las zonas «marrones» de la ciudad en el que se señalaron las vías en las que los efectivos de limpieza se encontraban con más deyecciones sin recoger. Anunció que serían inflexibles a la hora de aplicar la Ordenanza de Limpieza de Espacios Públicos y Gestión de Residuos del Ayuntamiento de Madrid en vigor, una normativa que considera como «grave» el incumplimiento de la obligación «de recogida y limpieza inmediata de las deyecciones de perros u otros animales y demás obligaciones en relación con animales domésticos, de conformidad con el artículo 21» y sanciona estas actuaciones con multas de entre 751 y 1.500 euros.

El objetivo estaba claro: agentes de la Policía Municipal, en una especie de «brigada antiexcrementos caninos» comenzarían a vigilar especialmente dos distritos –Villaverde y Tetuán– y, posteriormente, extenderían esta orden al resto de los barrios de la capital. Las inspecciones policiales se realizarían en las horas en las que se había detectado «más indolencia» por parte de los dueños de los perros. «Respecto a los excrementos de los perros, me gustaría que ustedes los vieran: los tenemos localizados y, mucho cuidado, porque empieza una enorme campaña de multas», amenazó Carmena. ¿El resultado? La gran batalla antiexcrementos de Carmena «cazó» a lo largo de 2016 a 48 dueños de perros que no recogieron las heces de sus canes, según los datos del área de Medio Ambiente y Movilidad. Un «éxito» que sólo se explica en que, en realidad, el Ayuntamiento de Madrid nunca puso en marcha ninguna campaña para atajar el problema de las heces caninas. «Operativamente no estamos actuando en ningún lugar ahora mismo con este tema tan concreto. No hay ninguna campaña específica en este sentido ni la ha habido en ningún distrito», confirma a LA RAZÓN un portavoz de la Policía Municipal de Madrid, que explica que los agentes se encargan de aplicar las ordenanzas municipales en todos los casos con los que se crucen, pero que en Madrid no ha habido, desde abril de año pasado, ninguna orden específica a los agentes en este sentido.

Junto a la campaña de multas por los excrementos caninos, Carmena también anunció que la concejalía de Salud y Seguridad pondría en marcha un protocolo para «sustituir» dichas sanciones por «trabajos de limpieza» voluntarios, como ya ocurre con otras infracciones de la Ordenanza de Limpieza como, por ejemplo, las sanciones a las personas que dejan basura en la calle tras los botellones. «Va a haber la posibilidad de ir de nueve de la mañana a dos de la tarde, los sábados y domingos, a limpiar», explicó entonces la alcaldesa, quien puntualizó que las labores se referirían a «barrer o lo que sea» en la calle. Para las multas más graves, entre las que están las de las deyecciones caninas, los ciudadanos tendrían que cumplir hasta una media de cuatro horas de trabajos por cada 100 euros de sanción hasta un total de 28 horas en el caso de las de mayor gravedad.

En este caso el Ayuntamiento sí cumplió: de las 48 multas que los agentes de la Policía Municipal impusieron (y los funcionarios del área de Medio Ambiente tramitaron) contra ciudadanos que dejaron sin recoger las deposiciones de sus mascotas en la calle, 10 personas optaron por librarse de la multa haciendo la prestación sustitutoria o, lo que es lo mismo, cambiaron la sanción por horas de limpieza de la vía pública, según los datos facilitados por la concejalía que dirige Inés Sabanés.

El número de multas que consiguió imponer la Policía Municipal a los dueños de mascotas más dejados contrasta con la cifra de avisos que Línea Madrid –el servicio municipal de atención ciudadana– recibe al mes con denuncias de madrileños sobre la existencia de deposiciones caninas en las calles de la capital. Sólo en febrero, último mes del que hay datos en el portal del consistorio de la capital, hubo 117 avisos sobre este tema. A lo largo de 2016, el sistema de denuncias de los ciudadanos recibió 1.205 notificaciones que alertaban de la existencia de deposiciones en la vía pública, siendo agosto (con 215 avisos) el mes en el que los ciudadanos más se quejaron al Ayuntamiento de Madrid de la suciedad que provocan las heces caninas en las calles de la capital. Entonces, se suponía, las «brigadas antiexcrementos» de Carmena ya llevaban al menos tres de meses en marcha.