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Operación Chamartín: 11.000 viviendas y una estación de diseño

El Ayuntamiento, Fomento y Distrito Castellana Norte firman un acuerdo histórico para el desarrollo urbanístico del norte de la ciudad. El 37% de las viviendas serán públicas, la estación duplicará su actividad será el corazón de una «city» financiera.

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27 de julio de 2017. 23:43h

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Casi un cuarto de siglo después del primer intento, parece que la llamada «operación Chamartín» va a echar a andar, esta vez sí, de forma definitiva. Rebautizada como «Madrid Nuevo Norte», el desarrollo de este espacio cuyo epicentro o «eje estructurante» será la estación de Chamartín, va a ser posible gracias al acuerdo (escenificado ayer) entre el Ministerio de Fomento, el Ayuntamiento de Madrid y la empresa Distrito Castellana Norte (DCN) ¿Por qué esta vez sí? Según uno de sus artífices, en esta ocasión se ha logrado que actores con intereses muy diversos y desde planteamientos casi antagónicos se pongan de acuerdo. «Lo difícil era eso, que cada parte cediera un poco. Ahora, aunque es un proceso muy complejo hasta que comiencen las obras, es sólo cuestión de tiempo». Quizás uno de los puntos más complejos, sino el que más, es el relativo viviendas y a la reducción de la edificabilidad. Que empresa DCN rebaje las viviendas a construir y que el Ayuntamiento abra un poco la mano y suba la barrera de las 4.000 viviendas que quería inicio hasta las 11.000 que se han pactado ahora (de las que el 37% serán de uso público) para destinar más espacio a zonas deportivas y verdes –además del importante centro financiero– ha sido la clave para que este proyecto, enquistado durante tantos años, eche a andar. Las dos principales bazas del plan son la reforma de la estación de Chamartín –se duplicarán sus vías, su capacidad y se trasladarán allí las nuevas sedes de Renfe y Adif, entre otras novedades–, y el desarrollo del centro de negocios que, pretenden, sea referente a nivel europeo.

Fue en diciembre del año pasado cuando comenzaron a negociar las líneas generales de este desarrollo que consta de 19 apartados: 18 técnicos y un último que aborda «una cuestión formal» por la que los firmantes se comprometen a desistir de los procedimientos que hay ahora mismo en los tribunales.

Ahora, el primer y laborioso paso es diseñar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para este espacio. Según las estimaciones aportadas ayer, su aprobación definitiva está prevista para finales de 2018, ya que el 31 de diciembre de ese año caducarían los derechos de compra del suelo de DCN. Pero antes de la aprobación inicial se desarrollará un proceso específico de participación con las asociaciones ciudadanas. Tras ésto, deberá someterse a la votación del Pleno del Ayuntamiento y para ello Carmena necesitará el apoyo de otros grupos municipales. El del Grupo Municipal Socialista sí parece que lo van a tener después de los constantes guiños que hizo ayer la alcaldesa al grupo –al que se le presentó previamente el peroyecto–, presente en la sala. De ahí, se remitirá a la Comunidad de Madrid para que la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio debe darle el visto bueno. Aunque parezca increíble, puede que este sea el principal escollo con el que se pueda encontrar los artífices del proyecto, ya que Cristina Cifuentes ayer no estuvo en la firma.

Si reciben el «ok» regional, se abrirá un concurso internacional de ideas para reconstruir la estación. Será complejo porque no va a dejar de funcionar, lo que complica el proceso. Por eso, según el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible (DUS), José Manuel Calvo, no parece que antes de 2020 pueda verse algo de ese «nuevo norte» de la capital.

La zona ha sido dividida en cinco grandes ámbitos de actuación: la estación de Chamartín, que sufrirá una profunda remodelación y ampliación (las vías se cubrirán con zonas verdes y equipamientos deportivos) y se convertirá en el núcleo de este desarrollo; el centro de negocios, Fuencarral-Malmea (polígono-industrial), Fuencarral-Tres Olivos y Fuencarral-Las Tablas. A grandes rasgos, al norte de la M-30 se situará el grueso de la zona residencial y al sur de la misma el gran centro de negocios. Pero aún quedan unos años para eso.

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