Madrid

Carmena y el «paraíso de la jubilación»

Siete meses después de ascender a la Alcaldía admite en un libro que si pudiera dar marcha atrás no aceptaría liderar el proyecto de Ahora Madrid: «Me desborda. No soy feliz ahora». Esta mañana matiza sus palabras y dice que «está contenta y satisfecha» con su trabajo en el Ayuntamiento.

Se desmarca de los morados. Carmena apoyará hoy una declaración institucional para condenar los atentados de París a través de una moción propuesta por el PP
Se desmarca de los morados. Carmena apoyará hoy una declaración institucional para condenar los atentados de París a través de una moción propuesta por el PPlarazon

Matiza que fue en verano cuando se arrepintió de haber aceptado la alcaldía y asegura que ya es feliz. Eso sí, admite que echa de menos su etapa de jubilada.

Manuela Carmena tuvo que salir ayer –una vez más– a explicar sus propias palabras. Como viene siendo habitual, la alcaldesa tuvo que aclarar en esta ocasión las confesiones que hizo en «El diván de Maruja Torres», un libro de conversaciones entre la alcaldesa y la periodista y escritora que salió ayer a la venta y en el que Carmena admite que el cargo «me desborda» y que «si pudiera rebobinar a febrero pasado, mantendría mi “no” inicial a presentarme a alcaldesa».

En primer lugar matizó que esa reflexión databa de verano, cuando a la alcaldesa le molestó que este diario publicara dónde pasó sus vacaciones y cuánto había pagado por la villa en Zahara de los Atunes en la que descansó durante una semana; datos que se publican cada verano sobre otros cargos públicos como Mariano Rajoy o Rodríguez Zapatero o sobre sus antecesores, Ana Botella o Alberto Ruiz-Gallardón.

A Carmena no le gustó someterse entonces al «escrutinio público» –en sus palabras– sobre su veraneo como personaje público, lo que provocó que admitiera a Maruja Torres que se arrepentía de haber dicho sí a Podemos para encabezar su partido filial en Madrid, Ahora Madrid.

No obstante, aunque ayer Carmena asegurara que ahora «está muy feliz» y se mostró segura de que «vamos a hacer mucho más y mejor en los próximos tres años y medio», lo cierto es que también admitió que echa de menos «el paraíso de mi jubilación». De nuevo, Carmena en este intento de aclarar sus palabras abrió el debate sobre si terminará la legislatura al frente de la Alcaldía o si, a mitad de año, delegará en alguno de sus concejales, sobre todo teniendo en cuenta que suele decir que no volverá a presentarse como candidata y que su misión es hacer de «puente» con las nuevas generaciones de políticos.

Por parte de Podemos, su líder Pablo Iglesias aseguró ayer verla «como una rosa» y valoró que «es una suerte que no podamos retroceder en el tiempo», en alusión al arrepentimiento de la alcaldesa de haberle dicho «sí» a ser candidata. El portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, José Manuel López, que la semana pasada habló con ella y estaba «muy motivada» y que «no estaba con ánimo de dejar la Alcaldía».

Desde la Puerta del Sol, sede de la Comunidad de Madrid, su presidenta, Cristina Cifuentes, aseguró que desde que fue nombrada dirigente del Gobierno regional no se ha arrepentido ni un solo día de haberse presentado y ha asegurado que es «inmensamente feliz» trabajando para mejorar la vida de los madrileños.

El PP, partido que ganó las elecciones municipales y que la alianza de Carmena con PSOE arrebató la Alcaldía a Esperanza Aguirre, fue el más duro a la hora de valorar el «arrepentimiento» de la alcaldesa: «Quien tenga dudas o prefiera anteponer su felicidad a su responsabilidad debería irse a su casa por el bien de los madrileños, apuntó el edil popular, Pércival Manglano,a cuyas declaraciones se remitió Esperanza Aguirre. «Entiendo que no sea feliz en su puesto. Ella creía que ser alcaldesa era dar charlas, y resulta que implica tomar decisiones sobre cuestiones tan importantes para la vida cotidiana de los madrileños como el tráfico, la limpieza y los impuestos», añadió el concejal.

La comprensión de C’s

Por parte de Ciudadanos, partido de debutantes en la política, Carmena encontró «comprensión». Begoña Villacís, portavoz de la formación naranja en el Ayuntamiento, confesó que «la exposición pública agudiza todos los sentimientos y produce sinsabores». No obstante, sí pidió tener una alcaldesa «contenta y alegre».

Por parte del PSOE, partido responsable de que Carmena esté en la Alcaldía, su portavoz en el Ayuntamiento, Puri Causapuié, aseguró alegrarse «de que en este momento se sienta más feliz que en el momento en que hizo aquellas reflexiones, porque creo que es muy importante para los madrileños tener una alcaldesa que tenga claro que quiere seguir siendo alcaldesa de esta ciudad».