sábado, 01 octubre 2016
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Madrid
Fachada del Edificio Plaza de España.
Fachada del Edificio Plaza de España.
© Alberto R. Roldan

El pulso entre el Ayuntamiento de Madrid y Wanda por el Edificio España entra en una nueva fase que puede ser definitiva. La compañía del magnate chino Wang Jianlin ha encargado a la consultora inmobiliaria JLL que le busque un comprador para el emblemático inmueble, según confirmaron fuentes del mercado. Wanda pagó en 2014 al Banco Santander 265 millones de euros por el rascacielos, en el que iba a construir un hotel de cinco estrellas, un centro comercial y viviendas de lujo. Sin embargo, el proyecto ha encallado con la llegada de Ahora Madrid al Ayuntamiento.

El consistorio ha negado a Wanda su plan de demoler el edificio y quiere obligar al grupo chino a mantener su fachada y los laterales durante su rehabilitación. Ante la imposibilidad de desarrollar sus planes tal y como los había planteado, el grupo chino habría tomado la determinación de poner a la venta el activo. Algunas fuentes del sector inmobiliario consideran, sin embargo, que esta decisión, lejos de ser la solución final por la que habría optado Wanda, no constituiría más que otro paso en su estrategia negociadora.

Un órdago para forzar al Ayuntamiento de Madrid a alcanzar un acuerdo, dado que ambas partes parecen condenadas a entenderse. Carmena, porque perder una inversión de este calado constituiría un duro golpe para su imagen y porque la proyectada redomelación de la Plaza de España sufría un importante revés con la marcha de Wanda. Y el grupo de Jianlin, porque sus opciones de recuperar todo el dinero invertido en el edificio son en estos momento escasas. No en vano, el concejal de Economía y Hacienda de la capital, Carlos Sánchez Mato, aseguró ayer que la venta del emblemático edificio supone un 10% de la inversión llegada a Madrid durante el tercer trimestre de 2015. Un inmueble que, fuentes del sector calculan que en el mejor de los casos, podría ingresar ahora entre 185 o 190 millones de euros, lejos de los 265 millones que desembolsó hace un par de años a su anterior propietario, el Banco Santander. Además, el edificio cuenta con el hándicap de que –a pesar de que está practicamente vacío en su interior y en estado de semiabandono– se encuentra sumido en una situación de bloqueo por parte del Ayuntamiento de Madrid que impediría a otros empresarios rentabilizar el inmueble con proyectos similares a los del magnate chino.

Todo pasa por un acuerdo entre Jianlin y el Ejecutivo de Carmena que, de forma oficial, no da por perdida la inversión. De hecho, la semana pasada, en Cibeles afirmaban «no estar trabajando» aún en el escenario que podría abrirse con la marcha de Wanda a pesar de que el grupo chino había cerrado su oficina y despedido a sus empleados en la capital, además de solicitar al estudio de arquitectura de Lamela –al que había encargado el proyecto del hotel y edificio de viviendas que quiere abrir en Plaza de España– que se replanteara su plan. Y eso que su previsión era comenzar con la obra en diciembre. «Seguimos negociando y desconozco los plazos y el tiempo de ejecución de la obra», aseguró la alcaldesa que añadió que en dos meses y medio podrían comenzar las obras previstas porque el camino (el burocrático) estaría despejado para entonces. Ahora de nuevo todo se queda en el aire y en Cibeles remiten al grupo Wanda como «un inversor más» para preguntas sobre la operación. La crisis en torno al edificio España continúa.

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