martes, 25 julio 2017
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Madrid

Un guardia civil pega un tiro a su mujer y simula ante la Policía que es un suicidio

Había hecho creer a todo su entorno que su mujer estaba deprimida y que, por eso, se habría quitado al vida con su arma reglamentaria. Ya han pasado casi tres meses desde que Sonia Esteban apareció muerta en la cama de su dormitorio de Aranjuez, pero el suceso no trascendió porque se consideró desde el primer momento un caso de suicidio. Sin embargo, los agentes del Grupo V de Homicidios de la Policía Nacional detuvieron la mañana de ayer a Raúl Romero Peña, su marido, como presunto autor de los hechos. Romero es guardia civil, cabo primero, según fuentes cercanas al caso, y estaba destinado en la Unidad de Protección y Seguridad (Uprose). Los agentes de la Policía Nacional acudieron a las 11:20 horas de ayer a su puesto de trabajo en Leganés, en las dependencias de la sección primera de la compañía de conducciones de la Guardia Civil, donde procedieron a su arresto, según fuentes policiales. Desde el primer momento, Romero negó las acusaciones.

Los hechos sucedieron el pasado 10 de marzo cuando, sobre las 22:30 horas, el cuerpo sin vida de Sonia Esteban Mesa, de 31 años, yacía tendido en la cama con una herida de bala en la cabeza. Había utilizado el arma reglamentaria de su marido para, supuestamente, quitarse la vida. En el momento del suceso, se encontraba en el domicilio la niña de tres años fruto de la relación entre Raúl y Sonia, según fuentes policiales. El propio guardia civil alertó a la Policía del supuesto hallazgo. Según su versión, él se encontraba en el salón cuando escuchó una detonación y, al acercarse, se encontró a su mujer con un disparo en la cabeza, según fuentes cercanas al caso. Sin embargo, las pesquisas de los investigadores, que estuvieron trabajando en el piso –un primero del número 2 de la calle Juan de Herrera de Aranjuez–, han determinado ahora que existen «indicios racionales» que apuntan a un asesinato y que Raúl utilizó sus conocimientos como guardia civil para «maquillar» la escena del crimen y hacer creer que se trataba de un suicidio.

El entorno de Sonia sospechó desde un primer momento de Raúl. De hecho, cuando se produjo la pérdida de la mujer, Onda Cero Aranjuez dio cuenta del suceso sin aclarar las causas de la muerte y los comentarios en la web de la emisora hacían sospechar del marido de Sonia: «Un marido sin ningún síntoma de tristeza, que no ha acudido ni al tanatorio ni al funeral. Sonia no sabía manejar una pistola... con ganas de vivir.. de hacer cosas. Todo esto se resolverá y el que lo hizo acabará entre rejas», comentó un conocido. Incluso sospechaban que los medios no hubieran dado el caso por tratarse de un guardia civil al que habría que encubrir. Sonia trabajaba como auxiliar de enfermería en el Hospital del Tajo de Aranjuez, donde era muy querida por sus compañeros –que la calificaron de una persona «trabajadora, alegre y luchadora»– y por los pacientes. Los días posteriores a su muerte, sus compañeros improvisaron un pequeño altar en el hall del centro hospitalario con velas y fotos de la mujer de 31 años. También desde un primer momento sus amigos crearon en Twitter el hashtag #JusticiaParaSonia, donde ayer se felicitaban de la detención de su marido. Durante las primeras horas de su arresto, el detenido ha negado que se trate de un caso de homicidio y mucho menos que él sea el autor, según fuentes policiales. A lo largo de las próximas horas pasará a disposición del Juzgado número 2 de Violencia sobre la Mujer de Aranjuez.

Los compañeros de la fallecida colocaron un altar en el Hospital del Tajo de Aranjuez, donde Sonia trabajaba como auxiliar de enfermería
Los compañeros de la fallecida colocaron un altar en el Hospital del Tajo de Aranjuez, donde Sonia trabajaba como auxiliar de enfermería
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