Policía

Un hombre mata a su ex pareja y muere después en la misma vivienda

La Policía investiga si trató de huir de la escena del crimen porque tenía bolsas en los pies para no dejar huellas. No tenía denuncias previas

Efectivos del Summa en el lugar de los hechos.
Efectivos del Summa en el lugar de los hechos.larazon

Nuria deja a muchos niños que estaban a su cargo. Cuidaba de sus dos hijos y de otros tres que tenía en acogida, al parecer bajo su tutela, que eran de su hermana, según fuentes policiales.

Nuria deja a muchos niños que estaban a su cargo. Cuidaba de sus dos hijos y de otros tres que tenía en acogida, al parecer bajo su tutela, que eran de su hermana, según fuentes policiales. Ayer uno de ellos, de 12 años, acompañado de un amigo volvía a su casa después de clase, pero no pudo entrar en la vivienda. El 7ºB del portal 20 de la calle Miguel de Cervantes de Fuenlabrada, situado dentro de una urbanización de varios bloques, estaba cerrado con llave desde dentro. Lo intentaron también una vecina y el conserje de la urbanización, según algunos testigos, pero decidieron que lo mejor era llamar a los Bomberos. Ser incapaz de abrir esa puerta es lo mejor que le pudo pasar a ese crío. La escena que vieron los funcionarios una vez abierta la puerta los hizo llamar enseguida al 112, que derivaron la llamada al Summa y la Policía Nacional. Los efectivos sanitarios poco pudieron hacer: confirmaron la muerte de una mujer de 43 años con un fuerte traumatismo facial y la de un varón de unos 45 años, según un portavoz de Emergencias Comunidad de Madrid. No manipularon los cadáveres y enseguida se hicieron cargo de la investigación los agentes del Grupo VI de Homicidios, la Policía Científica y el juez de turno para ordenar el levantamiento de los cadáveres. Se trataba de Nuria Toledo Soler, una asistente social especializada en personas con discapacidad, y de Juan, que había labores de mantenimiento en un colegio, pero él iba indocumentado, según confirmó ayer un portavoz de la jefatura Superior de Policía.

Eran pareja desde hace unos tres años (los hijos de ella eran de una relación anterior), pero, al parecer, la relación se había roto hace aproximadamente un mes. Nada hacía presagiar el final que Juan había preparado para Nuria y para él mismo, aunque aún no se sabe si su muerte fue natural (a causa de un infarto o similar tras cometer el homicidio) o si había ingerido alguna sustancia para acabar con su vida. En cualquier caso, su cadáver no presentaba signos de violencia aparentes. Todo apunta a que se trata de un caso de violencia de género y que él podía tener previsto huir de la escena del crimen. Eso explicaría las dos bolsas de plástico que tenía en los pies, según fuentes policiales. El cadáver de la mujer estaba en la cama, mientras que el del hombre se encontraba en el suelo, entre el baño y el dormitorio. Los cuerpos de ambos fueron trasladados al Anatómico. Las causas de la muerte de Juan despejarán muchas dudas a la Policía. No tenía denuncias por malos tratos, según Jefatura. Ella sí había denunciado a su ex marido, de origen chileno por incumplimiento en la manutención.