Sitges

Monory en azul

La Fundació Stämpfli dedica una completa exposición a uno de los grandes del arte del XX

1.«Etude pour un autre», un impresionante cuadro realizado en 1968
1.«Etude pour un autre», un impresionante cuadro realizado en 1968larazon

La mirada cinematográfica y en azul de Jacques Monory es la gran protagonista de una exposición que puede verse estos días en la Fundació Stämpfli de Sitges. La muestra reúne una treintena de piezas que ofrecen un retrato, casi una autobiografía de un autor con una gran personalidad y estilo propio.

La pintura de Monory está íntimamente vinculada a la fotografía y al cine, así como a vivencias sentimentales, experiencias y su propia historia personal. Por todo ello, antes de ponerse delante del lienzo, el pintor emplea su cámara para hacer primero fotograma lo que pasará a ser hecho pictórico.

A ello se le suma el tono azul que se apodera de todas estas composiciones con una intensísima fuerza en su enfrentamiento ante el espectador que se enfrenta ante estos cuadros. De hecho, el pintor tiene patentado el azul Monory, elaborado por él mismo y que ligan con el procedimiento cinematográfico denominado como «noche americana», un filtro con el que se filmaban las películas para aparentar que se rodaban escenas nocturnas.

El mismo Monory ha definido el azul como el tono de sus sueños, como una barrera protectora con la que ha querido defenderse de la violencia que aparece plasmada en sus muchos cuadros. Armas, coches estadounidenses, figuras desprotegidas y solitarias, noches amenazantes se apoderan de algunos de los trabajos que pueden verse en la exposición de la Fundació Stämpfli de Sitges. A ello se le suma la aparente frialdad de las escenas y el distanciamiento que se impone el pintor ante ellas.

El recorrido se inicia con una pieza insólita. Es una obra de pequeño formato elaborada a cuatro manos por Peter Stämpfli y Monory con motivo de la exposición que realizaron de manera conjunta en Abbaye des Cordeliers, de Châteauroux. Es un buen ejemplo de la amistad de estos dos nombres desde los años 60 y que es el punto de partida de lo que puede verse ahora en Sitges.

Pero no todo es pintura en esta institución. También se proyecta «Ex-», el primer cortometraje de Monory, rodado en 1968 amb el junto con su buen amigo el editor Robert Delpire. En su metraje se anticipa buena parte de lo que ha sido su posterior trayectoria, incluso el filtro azul que podemos ver en los cuadros expuestos en la exposición.

Absorbente en sus formas, la pintura de este verano no deja indiferente a quien se acerque a su carrera, repleta de imágenes duras e invitaciones a reflexionar.