Más allá del punto G

Más allá del punto G

Diccionario Inteligente
25 Enero 10 - Madrid - Silvia C. Carpallo

El «punto A», el «Cul de Sac» o el «punto U» son zonas de excitación que proporcionan no sólo placer sino que aportan beneficios para la salud sexual, como tratamiento a las migrañas
 

El placer femenino se esconde en muchas más partes de las que se piensa. Si parecía que no había ya demasiado desconcierto en la búsqueda del llamado «punto G», existen estudios sobre otras zonas de estimulación del placer, dentro y fuera de la vagina, que también merecen la atención de las parejas.
El más conocidos de ellos es el «punto A», situado a medio camino entre el «punto G» y el fondo vaginal, es decir, a unos 7 centímetros de los labios vaginales. Esta zona permite obtener orgasmos más rápidos y placenteros, con posibilidad de llegar al ansiado multiorgasmo, además de lograr una mayor lubricación sexual. Así lo comenta la terapeuta sexual Rocío de Dios, del Gabinete Tangram de Granada, «el “punto A” tiene la propiedad de provocar eyaculaciones en la mujer, pero toda base hacia la lubricación y hacia el placer supremo reside en tener un ambiente erótico adecuado».
Coincide con ella la fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, Francisca García, «cuando hablamos de “punto G o A” no hay que pensar en una zona anatómica concreta, sino en niveles de sensibilidad, y si se trata de buscarlos por primera vez es mejor comenzar desde un estado de excitación». La estimulación de esta zona vaginal fue descubierta en los años 90 a raíz de una investigación para buscar soluciones a este problema femenino.  La técnica para estimular el “punto A”, también llamada zona AFE (Anterior Fornix Erogenous, en inglés), aún se emplea en algunas terapias. La mejor manera de provocar la excitación de esta parte de la vagina es a través de posturas desde atrás o bien mediante técnicas de masturbación, a solas o en pareja, en las que se introduzcan los dedos haciendo una forma de «C».

Otros puntos
Otra zona de estimulación que puede reportar mucho placer es el conocido como «Cul de Sac» o «Saco de Douglas» y que se corresponde a la zona de la bolsa recto uterina, es decir, la extensión de la cavidad peritoneal entre el recto y la pared posterior del útero. Este área es de fácil acceso mediante una penetración profunda en un momento de mucha excitación. «El Cul de Sac es mucho más profundo, es necesario encontrarlo con el pene o con un vibrador cuando ya se está muy excitada», explica la escritora y periodista especializada en salud sexual Sylvia de Béjar. Aunque a algunas mujeres les reporte mucho placer sentir como el pene golpea esta zona al fondo de la vagina en el acto sexual, hasta el punto de lograr con mayor facilidad el orgasmo,  a algunas otras les puede resultar molesto en ocasiones si no existe la estimulación adecuada, «con el aumento de excitación se produce un aumento de la musculatura del suelo pélvico que permite alcanzar el punto A o el cuello del útero», añade García.
Menos conocido aún es el llamado «punto U», que al contrario que los anteriores se encuentra fuera de la vagina, en la zona inferior del clítoris. La forma más adecuada de lograr placer en este punto es separar los labios menores para poder presionarlo bien al tacto, con la lengua o rozándolo durante la penetración. Aunque su estimulación produce mucho placer, es casi imposible el orgasmo sólo con ello, por lo que es recomendable jugar con esta zona a la vez que se realizan otras prácticas sexuales. El problema al hablar de estas zonas erógenas, es que muchas veces producen el efecto contrario, en vez de producir el disfrute sexual crean una sensación de angustia y de frustración a la hora de su búsqueda. «Es verdad que estas áreas se han estudiado y por terminaciones nerviosas existen, pero lo importante es que ahí dentro hay un mundo por descubrir, y que cada mujer debe hallar el suyo propio», aporta la escritora Sylvia de Béjar. 
Conocerse implica, además de un mayor disfrute, gozar mediante la experimentación del placer de una mejor salud sexual, «los beneficios de estos hábitos son, al igual que ocurre en otros órganos del cuerpo, que sólo se mantiene lo que se usa, lo que no, se atrofia», manifiesta García. El sexo puede traer muchos beneficios a nuestro cuerpo, «una buena estimulación vaginal provoca mejoras dermatológicas, ayuda a paliar migrañas y en temas como la ansiedad o la depresión», añade Rocío de Dios. Esta experta manifiesta que en su consulta «recomiendo la exploración de estas zonas sobre todo a mujeres que gozan de una sexualidad sana y que quieren evolucionar hacia nuevas experiencias». En cualquier caso, lo importante de la sexualidad de cada uno, consiste en disfrutarla sin ansiedad.
 

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