Nicolás Casariego: «Creo que la felicidad no es obligatoria»

  • Comparte esta noticia en Tuenti
 
0
   
Nicolás Casariego: «Creo que la felicidad  no es obligatoria»
29 Julio 10 - AMILIBIA

-«Antón Mallick quiere ser feliz». ¿Y usted?
-Yo también, pero sé que la felicidad es más un ideal que una posibilidad.

-Es la historia de un hombre que se busca a sí mismo. Lo malo de buscarse es que a lo mejor te encuentras...
-Eso es lo más peligroso. Pero como escritor no tengo más remedio que buscarme, encontrarme y contemplarme.

-¿Cree que la gente está ocupada buscándose?
-Al revés: está ocupada huyendo. De lo que más huyo es de la solemnidad.

-Dice que es un alivio saber que la felicidad no es obligatoria...
-Hay pocos que lo saben, y los que lo sabemos quizá estemos equivocados. Pero, sí, creo que la felicidad no es obligatoria.

-La felicidad se confunde con el éxito, la fama, el dinero...
-Siempre ha sido así. El éxito no es la felicidad, pero el fracaso continuado sí parece ser la infelicidad.

-La felicidad quizá sólo sea un trastorno mental transitorio, como el amor.
-Sí, un psicólogo inglés proponía la felicidad como una patología mental.

- Quizá sólo sea algo banal, un golpe de euforia, un accidente...
-Yo juego a la Primitiva, y si me tocara, estoy seguro de que sería feliz al menos un día. Luego...

-Vio a las masas recibiendo a los campeones. ¿Qué pensaba?
-Que me alegra ver a la gente alegre. Cómo me emociona la emoción.

-¿Qué tiene ganas de reivindicar?
-El pesimismo intelectual sin amargura.

-¿Quién sería el protagonista de su novela sobre esta crisis?
-Un parado que va al INEM y que espera en el metro en huelga un tren que nunca llega.

-«La única manera de ser feliz es que te guste sufrir», dice Woody Allen.
-Exagera. Es un canto al masoquismo, y los masoquistas son gente infeliz.

-Fresnadillo rueda ahora en Londres su guión «Intrusos», un «thriller» de terror. ¿De qué va?
-Es un niño que en sus pesadillas ve un monstruo sin cara.

-¿Qué le da terror?
-Los números rojos de mi cuenta. Y Hacienda.

-Hace años tuvo un bar que se llamaba La guillotina. Dice Pérez Reverte que en este país nos ha faltado la guillotina...
-La mía no cortaba cabezas. En este país hacen falta guillotinas de papel.

-¿Para cortar qué?
- Egos de papel.
-Pura papiroflexia...


Con firma propia
Profesión: escritor.
Nació: en 1970, en Madrid.
Por qué no veranea: por el rodaje de «Intrusos» y la promoción de su novela «Antón Mallick quiere ser feliz» (Destino)

  • Comparte esta noticia en Tuenti
 
0
   
Publicidad

Envía esta noticia a un amigo

Recuerde que los campos marcados con asterisco (*) son obligatorios.

© Copyright 2011, La Razón C/ Josefa Valcárcel 42, 28027 Madrid (España)