A la vanguardia en movilidad
El Gobierno de Sevilla toma decisiones. El viario no supera los 900 kilómetros y recibe cada día más de 1.350.000 viajes en automóvil, que circulan distribuidos de manera desigual y deben estacionarse en origen y destino. El 74% de los viajes en medios mecanizados se realiza en vehículo privado, mientras que el 26% en transporte público. Los residentes del casco antiguo acreditan la titularidad de más de 42.000 coches, que precisan más de una hectárea de las aproximadamente tres con que cuenta para estacionar, y el corazón de la ciudad recibe al día más de 110.000 viajes en coche.
Estos números evidencian la falta de espacio urbano para acoger la movilidad en vehículo privado. Los ciudadanos padecemos las consecuencias: cada vez invertimos más tiempo en los desplazamientos en coche; el vehículo pasa más tiempo detenido; los automóviles invaden aceras, vados y espacios reservados al uso peatonal; se multiplica la indisciplina viaria; crece la contaminación visual y acústica; y aumenta la emisión de partículas nocivas.
Es necesario actuar con decisión y responsabilidad. Desde el primer mandato de Alfredo Sánchez Monteseirín el Gobierno de Sevilla ha venido implementando una política de movilidad orientada a invertir el reparto de los modos de transporte en favor del servicio público, en una ciudad más sostenible, que tiene como protagonista al ciudadano.
En el Gobierno municipal hemos adoptado medidas progresivas que permiten avanzar hacia el objetivo descrito. Se han ido conquistando espacios peatonales, generando amplias redes de itinerarios que posibilitan que el viaje a pie sea un medio de movilidad por sí mismo. Se han construido más de 100 kilómetros de carril bici y se ha creado una importante infraestructura de bicicleta pública y privada. Tussam ha mejorado su flota, haciéndola menos contaminante y accesible, adaptando sus servicios a las necesidades. La empresa urbana de transporte colectivo se ha hecho intermodal, coordinando sus servicios e integrándose tarifariamente con el Consorcio Metropolitano. Se han puesto metro, Metrocentro y ferrocarriles de cercanías, que han venido a coincidir, en nodos de intercambio modal como San Bernardo, con el autobús urbano. El Ayuntamiento ha desarrollado planes de modernización del taxi para hacerlo más competitivo. Se han instalado más de 12 kilómetros de plataforma de transporte público. Ciclomotores y motos han visto mejorados sus espacios para circular y estacionar, para promover un transporte que ocupa menos espacio y reduce la contaminación. Desde 1999 se han construido parkings para residentes en los barrios, así como aparcamientos rotatorios en la corona del casco antiguo.
La reordenación viaria acometida, para adecuar el flujo de circulación a la capacidad de las vías, con la realización de los sentidos únicos, ha permitido la implantación de plataformas para el transporte público que mejoran la regularidad y frecuencia, y han hecho más fluida la circulación. Próximamente, los nuevos sentidos únicos en Luis Montoto y otras vías, así como las obras de los pasos subterráneos en la Ronda del Tamarguillo y Bueno Monreal, completan la articulación de una movilidad en la que los tránsitos se reconducen al exterior y se racionaliza el uso del coche.
Pero el Gobierno de progreso está decidido a continuar esta tarea, con el convencimiento de que la movilidad tiene solución. El futuro requiere redistribuir los espacios, que hoy ocupa el vehículo privado, y que serán recuperados por el peatón, los residentes y el transporte público. Los desplazamientos habrán de articularse sobre la base de la intermodalidad y deben tener como eje el transporte público y los desplazamientos en modos alternativos. Las líneas de actuación iniciadas permiten abordar medidas de fomento del peatón, la bicicleta y el transporte público y disuadir del uso del vehículo privado, al tiempo que continuar con el Metrocentro, metro, más carriles bus y taxi, aparcamientos y nuevas ordenaciones viarias. Los próximos años verán emerger los vehículos eléctricos como alternativa para los desplazamientos urbanos y una constante preocupación por disminuir el consumo de carburantes fósiles y la preservación del medio ambiente.
* Francisco Fernández es teniente de alcalde y delegado de Movilidad.














