La Policía exige que cese el «linchamiento público» y el «abandono» del ministro
Camacho autorizó la marcha anti-Papa para demostrar «madurez democrática»
Fueron humillados, escupidos, orinados, amenazados de muerte, golpeados y zarandeados. Ahora son acosados en la red, en busca y captura por aquéllos a los que tenían orden de no detener, y su jefe, su máximo superior no los defiende.
La Policía Nacional, los grupos de antidisturbios que se pusieron entre los laicistas y los peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud para que los primeros no acabaran con los segundos, se sienten «abandonados» por el ministro del Interior, Antonio Camacho, que no sólo no ha roto una lanza a favor de sus agentes sino que se dedicó ayer a templar las aguas con la marcha laica: «Actuaron de un modo totalmente democráctico». Después, justificó a los policías por «los hechos violentos que vinieron de la mano de radicales que «intentan aprovecharse de la buena imagen» que transmitía el movimiento15–M.
La Policía no quiere que se la justifique. La Policía quiere que Antonio Camacho «cumpla sus funciones» y los represente como titular del ministerio del Interior. Algo que aseguran no ha hecho desde que empezaron las manifestaciones de los «indignados» hasta la semana de la JMJ. Y recuerdan que no se debe juzgar por unas imágenes aisladas, sino por el desarrollo completo de los altercados desde hace tres meses.
«No pueden cometerse hechos violentos y es cuando se producen detenciones», alegó, refiriéndose al expediente contra tres polícias de la Unidad de Intervención Policial por agredir a una chica y aun fotógrafo. El Sindicato Profesional de la Policía presentó ayer un vídeo en el que se ve cómo el inspector expedientado no está entre los protagonistas del momento de tensión. Por el contrario, sí se ve cómo los manifestantes insultan y lanzan objetos a la Policía. «Estamos ante el linchamiento de un mando policial», afirmaron desde el sindicato.
«No lo decimos nosotros: hay siete denuncias de peregrinos franceses . Uno de ellos, en silla de ruedas, fue zarandeado y atizado con un látigo en los genitales», recuerda Alfredo Perdiguero, portavoz del sindicato Unión Federal de la Policía. «También arremetían contra los niños». Por este motivo, Perdiguero ha solicitado a la Jefatura Superior de Policía que «muestre las imágenes que no quieren dar». El portavoz sindical afirma que las cámaras de la policía científica y de la UIP pasaron, «como es su obligación», las grabaciones a sus superiores, que éstos ahora esconden.
Camacho, en tierra de nadie, afirmó ayer ante la pregunta de por qué se desalojó la Puerta del Sol antes de que comenzara la JMJ, que no tuvo que ver con las jornadas de Benedicto XVI, sino que se produjo por los «elementos radicales». Pese a que Camacho no quiso «mojarse», es evidente cómo Interior tenía presente la posibilidad de altercados y, aún así, cuando se produjeron no dio orden alguna, según informan los sindicatos policiales. «Mi pregunta es ¿tenemos ministro de Interior? No sabemos nada de él desde que tomó posesión de la cartera». Otros sindicatos, como la Confederación Española de Policía, denunció recientemente amenazas de muerte e intento de localizar sus residencias por su trabajo durante la JMJ en diferentes páginas web. «Autorizamos la manifestación laica para demostrar la madurez de nuestra democracia», dijo Camacho ayer. «Estamos hartos de ser los malos sin que se asuman responsabilidades», responde Perdiguero. Desde el 15-M, 40 policías han sido heridos..
Comunicado del Sindicato Profesional de Policía
Destacamos textualmente los tres primeros puntos del comunicado (el texto íntegro, en el documento adjunto):
1º.- El origen de todo el problema está en una concentración en la Puerta del Sol el día 18 de agosto, que no había sido comunicada previamente a la Delegación del Gobierno de Madrid. Luego era absolutamente ilegal, como tantas otras protagonizadas durante los últimos meses en el mismo lugar, responsabilidad exclusiva de la Delegada del Gobierno de Madrid.
2º.- Tras varias horas en Sol, por orden de la superioridad se les “embolsa” y se les trata de alejar del lugar dado que cada vez son mayores los incidentes con los peregrinos participantes en la JMJ a quienes insultan y agreden constantemente sin ningún motivo.
3º.- Durante su desalojo por la calle Carretas, la tensión va en aumento. Gritos contra la Policía, resistencia a continuar la marcha, provocaciones varias, vejaciones, etc, todo ello en la línea habitual y soportado por los integrantes de la Unidad de Intervención con absoluta profesionalidad, como se demuestra en el video que se adjunta, quienes, con tranquilidad y haciendo caso omiso, siguen avanzando sin hacer uso de la fuerza.






















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