A solas con un matón

9 Enero 09

Jaime Blanch y Ramón Langa protagonizan «Aquí, un amigo»

C. dAVID cARRÓN Les sonará el título «Aquí, un amigo» si vieron el mano a mano entre Jack Lemmon (que aparece por segunda vez en esta página) y Walter Matthau servido por Billy Wilder. Jaime Blanch recupera el texto original de la obra teatral que sirvió de inspiración al genio de la comedia cinematográfica. Se trata de un texto de Francis Veber, autor también «Salir del armario» y «La cena de los idiotas», que llenó durante varias temporadas los teatros españoles. Blanch dice que entre aquellos títulos y éste hay algo en común: «La construcción teatral, pues Veber es un hombre de la escena, fue guionista de cine, director... y conoce los resortes del espectáculo, aunque esta obra es anterior a las otras dos». «el tocapelotas» El intérprete, que además de protagonizar dirige la pieza, ha optado por mantener el título de la cinta, aunque evitó revisar la película, ni tampoco la anterior versión, realizada en Francia en 1973 con el título original, «L¿emmerdeur» («El tocapelotas»): «No he querido verlas de nuevo porque son muy diferentes del libreto teatral». Respecto a su doble función arriba y abajo del estrado, Blanch apunta que «es la primera vez que lo hago. Me resultaba aparentemente atractivo, pero también complicado. He debido cambiar el proceso en que me acerco a los personajes porque llega un momento en que debes prestar más atención a los demás que a ti mismo». El actor, que se considera autoexigente, cree que esta vez ha sido más severo con él que con el resto del reparto. Después de tres años manteniendo el misterio entre los espectadores con obras de Agatha Christie, Blanch necesitaba cambiar de registro hacia la comedia, aunque sea más bien humor negro: «Un fotógrafo que entra en la habitación de un hotel para cubrir una noticia y en su desesperación al verse abandonado por su esposa decide suicidarse. En la sala contigua se aloja un matón a sueldo que debe eliminar a un capo de la mafia que va a declarar en un juicio. Luego Veber realiza una pirueta que desencadena esta función trepidante, llena de humor», explica. la voz del asesino El matón, «que destruye la ternura y la inocencia, y cuenta con un desarrollo aplastante a lo largo de la obra, muy de comedia», se expresa a través de la voz grave de Ramón Langa: «No le conocía personalmente, aunque sabía de su trabajo y sobre todo le había escuchado en películas y anuncios. He tenido mucha suerte porque ha sido un actor muy colaborador. Se agradece encontrarte con alguien que está por la labor en una profesión tan puñetera como la nuestra», concluye Blanch. ¿dónde: Teatro Príncipe-Gran Vía. Madrid. ¿cuándo: desde el 15 de febrero. ¿cuánto: 18 euros.

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