Karl-Theodor zu Guttenberg, de 37 años, afirma «estar preparado para el desafío»
Alemania confía su economía al ministro más joven desde la posguerra
berlín- Las dos figuras más dañadas por la inesperada dimisión de Michael Glos como ministro alemán de Economía zanjaron ayer una estéril polémica sucesoria llamada a erosionar su credibilidad política. La canciller, Angela Merkel, de la CDU, y el líder de su partido hermano en Baviera (CSU), Horst Seehofer, escenificaron una fulminante sustitución del dimisionario, horas después de haberle negado el retiro. El cese, aceptado colegiadamente en las últimas horas del domingo, se fraguó mientras Seehofer deshojaba la margarita con el nombre del recambio. Finalmente será Karl-Theodor zu Guttenberg, cuyo perfil diametralmente opuesto al de Glos permite barnizar su designación de emergencia con una pátina renovadora: joven, con experiencia económica como gestor de sus empresas familiares y perteneciente al sector que trata de modernizar la atávica CSU bávara. No solamente las formas diferencian a Guttemberg de su desganado predecesor, al que algunos medios de comunicación alemanes apodaban el «somnífero con piernas». Muchos en la CSU confían en que su paso por Berlín -de momento, hasta las elecciones federales del próximo mes de septiembre- refuerce el carácter conservador del actual ejecutivo. Chirriante encaje Si algo deja patente el sorprendente adiós del ex ministro de economía es el chirriante encaje entre las dos ramas de la derecha alemana. La CSU bávara atraviesa una crisis de identidad que la obliga a reforzar sus rasgos incluso por contraste con los de la centrista Merkel. Recientemente, los bávaros supeditaron su apoyo al plan de rescate gubernamental a una reducción impositiva a la que el ala más moderada de la CDU, en connivencia con el otro socio de la coalición -el Partido Socialdemócrata-, se opone.






















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