ÁNIMO
El Barça tiene que actuar como si no sintiese la presión. Sigue manteniendo un colchón de puntos suficiente como para proclamarse campeón de Liga; cuando el engranaje funciona es un bloque de ensueño y muy difícil de batir. Los últimos tropiezos tan sólo confirman que son humanos y que hay que realizar unos retoques, como mejorar un poco los extremos. Si en otras temporadas se echó de menos, y mucho, a Samuel Eto¿o cuando estuvo de baja, ahora se nota que Iniesta no ocupa el centro del campo. Se recupera con calma y, aunque él y todos quieren que vuelva, no hay que precipitarse. No es tan fácil atar a la vez a Xavi y a Iniesta que tener sólo al egarense como referencia para los defensas contrarios. Tampoco me parece mal que Guardiola quiera utilizar en todos los partidos a Messi. Es normal, porque su calidad y su prestigio ya son una preocupación directa de los rivales. El Calderón es un feudo difícil, y más esta semana con todo lo que ha ocurrido: la derrota culé ante el Espanyol, el fallecimiento de un joven chaval de la cantera en un desafortunado accidente en Las Rozas y los cambios, sobre todo en la moral y también en la forma de trabajar durante la semana y en los partidos, con el nuevo técnico. La Peña Blau-grana de Madrid, presidida por Esteban García mimó esta noche previa a los miembros de la expedición culé, con la celebración de su 40 aniversario, en la que todos recordamos la gran fuerza del club: la cantera.




















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