La Miguel de Cervantes apuesta por formar en la diversidad
«Bolonia no es ni un problema ni un conflicto es una oportunidad»
VALLADOLID- Humildad, trabajo y saber escuchar. Éstas son las principales cualidades del rector de la Universidad Europea Miguel Cervantes que se muestra esperanzado de las nuevas oportunidades que abre el Tratado de Bolonia. Ellos se han sabido mover rápido, y con el consenso de todas las partes implicadas, para ser los primeros en Valladolid en adaptar cuatro titulaciones al nueva Espacio Europeo. - Enhorabuena. Son pioneros en la adaptación al nuevo Espacio Europeo. ¿Qué les puede aportar el Tratado de Bolonia?- Una buena oportunidad. Nosotros no lo vemos ni como un problema ni como un conflicto. No hemos intentado hacer discursos metafísicos, sino ver qué oportunidades tenemos que aprovechar. Para ello hemos contado con la aportación de todos los estamentos de la Universidad y con los agentes sociales. Ha sido un proceso abierto con un resultado muy satisfactorio.- ¿Qué oportunidades abre este nuevo proceso? -La principal estriba en que al rehacer un nuevo sistema hemos podido escuchar a todos los estamentos, con lo que sabemos qué tenemos que hacer para dar respuesta a todas las necesidades, ya que considero que la comunicación entre universidad y sociedad se había cerrado. Por eso nuestra institución ha querido ir de la mano con la sociedad para dar respuesta a sus demandas. - ¿Cuál es el siguiente paso? - Ahora están en fase de evaluación otras cinco titulaciones, lo que supone un hito histórico para nuestra Universidad, ya que estamos demostrando que estamos realizando una labor útil y que por muy pequeños que seamos, con trabajo se puede todo. - Esto les está convirtiendo en un referente nacional... - Lo que buscamos es ofrecer modelos de enseñanza diferentes. Además somos grupos muy reducidos y tenemos la ventaja de ser pequeños, lo que nos permite incrementar metodologías docentes novedosas. - ¿Qué otros proyectos tienen previsto impulsar en el futuro? - A partir de Bolonia el siguiente paso en el que tenemos que trabajar son los postgrados. En estos momentos complicados, desde las universidades, tenemos que entender que es ahora cuando nosotros tenemos que ser más fértiles para generar ideas, y el postgrado es un camino magnífico para que los estudiantes y la sociedad las reciban. - ¿La crisis les está afectando a las Universidades? - Las crisis pueden servir para hundir a una sociedad o para reforzar a los miembros de un colectivo social. Creo que en las universidades no tenemos que estar preocupados, aunque evidentemente haya un descenso potencial en las matrículas, pero es un buen momento para que la sociedad se forme y para salir mucho más formados. - ¿Y sus estudiantes están preparados para afrontar el mercado laboral? - Trabajamos para que los alumnos tengan una capacidad de insertarse en el mercado laboral, pero que al mismo tiempo también tengan la necesidad de captar cuáles son sus necesidades. La formación no es un estado monolítico. Un universitario tiene que saber que la educación es un punto de arranque que tiene que verse complementado con la experiencia laboral.




















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