El titular de Interior admite «errores» e investigará las cargas indiscriminadas
Bolonia se vuelve contra Saura
BARCELONa- El conseller de Interior, Joan Saura, necesitó más de 24 horas para dar la cara después del desalojo de los estudiantes anti-Bolonia concentrados en la Universitat de Barcelona (UB) y los numerosos incidentes que lo sucedieron. Saura compareció ayer en el Parlamento catalán visiblemente nervioso pero con voluntad conciliadora asegurando que el resultado de las actuaciones policiales «no me ha gustado y me preocupa». Eso sí, el conseller de Interior no quiso entrar en detalles ni juicios hasta que se termine el informe policial que ha encargado para esclarecer los hechos. De todas formas, el titular de Interior reconoció que podrían haberse cometido «errores» en una actuación policial que deja atrás 81 heridos, de los cuales 46 son Mossos d¿Esquadra, durante dos manifestaciones y sucesivas cargas policiales, que incluso afectaron a ciudadanos ajenos a la protesta. De momento, no están previstas medidas disciplinarias hacia ningún Mosso d¿Esquadra mientras no se termine el informe policial encargado por la conselleria, pero ayer por la tarde ya habían cuatro anti-Bolonia encausados por daños y atentados contra la autoridad. La actitud del titular de Interior no gustó a los Sindicatos de Mossos que ayer volvieron a mostrar sus diferencias con Saura, esta vez por las dudas expresadas por el conseller. Según el portavoz de SAP-UGT, Valentín Anadón, la actuación fue «proporcionada». El conseller de Interior aprovechó su rueda de prensa para anunciar que ha solicitado comparecer ante el Parlamento catalán para rendir cuentas sobre los incidentes y avanzó que la próxima semana su departamento y el colegio de periodistas presentarán un convenio de colaboración para mejorar la identificación de este colectivo durante la celebración de manifestaciones. Una medida necesaria si se tiene en cuenta que una treintena de profesionales fueron agredidos por la fuerzas de seguridad durante la manifestación del pasado miércoles. Aún así, el Colegio de Periodistas anunció ayer que se personará como acusación particular en los procesos legales que se pongan en marcha para esclarecer los hechos. En un intento de acercarse a este colectivo, el conseller de Interior, se reunió ayer por la tarde con el Sindicato de Periodistas de Cataluña y los emplazó a otro encuentro para avanzar en las investigaciones. Durante su comparecencia Saura insistió en la versión planteada por la dirección general de policía que afirmó que era difícil «discernir» entre quiénes eran informadores y anti-Bolonia. Según Saura, entre los Mossos y los estudiantes había una fila de periodistas que dificultaban la actuación policial. El conseller de Interior, está decidido a repasar todos lo vídeos de los incidentes para poner luz sobre el asunto y lamentó que existan «minorías violentas» que provoquen este tipo de altercados. Más presión De momento, el titular de Interior dice estar tranquilo al contar con el «respaldo» de sus socios de gobierno. No puede decir lo mismo de sus socios de coalición, EUiA, que ayer solicitaron «ceses» a raíz de los disturbios del pasado miércoles. Las juventudes de ICV, por su parte, tacharon de «desproporcionadas» las cargas policiales. Una actitud crítica que comparten la mayoría de fuerzas políticas catalanas. Este es el caso del PP, cuya portavoz, Dolors Montserrat, que celebró que los Mossos hayan acabado con el cierre de los estudiantes aunque recordó que Saura «viene cometiendo errores graves» e instó al conseller a que «se aplique las medidas él mismo», sugiriendo su dimisión. El presidente de CiU, Artur Mas, instó al Govern a aclarar por qué el desalojo fue acertado ya que, a su entender, «a primera vista parece que no». La presión política sobre Saura va en aumento y hasta sus socios del tripartito pusieron en duda el papel de la policía autonómica. Este es el caso de los republicanos, que exigieron «responsabilidades» si se confirman «errores de dirección» en el operativo policial. A pesar de esto, tanto Esquerra como el PSC abogaron en favor del diálogo y apoyaron el proceso de Bolonia. Las trifulcas políticas y universitarias se prevén largas. De todas formas, la UB decidió reemprender ayer las clases con total normalidad, a excepción de la facultad de Filosofía, Geografía e Historia que reanudará sus actividades el próximo lunes.




















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