Osasuna 1- Valencia 3
Contundente Valencia
El equipo de Emery no necesitó estar brillante para marcar tres goles en una hora. Osasuna no se rindió.
Tener a Villa es sinónimo de tener gol. El delantero del Valencia transforma incluso media ocasión. Un balón alto, complicado de rematar, lo llevó dentro de la portería con una patada voladora. Tocó el balón en el aire lo suficiente para superar a Ricardo. Hasta ahí lo normal en el Valencia. Lo menos habitual es ver a Albelda coger una pelota al borde del área, mirar al portero rival y tirarle una vaselina perfecta que también acabó en gol. Además con la izquierda. Tampoco suele pasar que Marchena enganche una volea desde lejos que acabe en la red tras tocar en el larguero.
Así, con esa mezcla de lo normal y lo «paranormal», el Valencia mandaba en el Reyno de Navarra por 0-3. No necesitó de mucho fútbol para sentenciar. Osasuna no tuvo nada para contrarrestar la contundencia de los de Emery. Las ganas y el empuje no fueron suficientes. Apenas lo intentó hasta que tenía el marcador imposible. Para más desgracias de los locales, perdieron a Pandiani, expulsado con dos amarillas en el minuto 66. También fue expulsado Flaño al final.
Lo tenía tan claro el Valencia que se echó a dormir. Pese a tener un hombre más y el resultado tan decantado no supo adueñarse de la pelota para narcotizar el partido. Osasuna apretó, pero el pundonor sólo le llevó a marcar con un cabezazo de Masoud. También hubo un penalti no señalado a Juanfran. El público acabó tomándola con el árbitro.















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