Tampoco tengo nada que reprocharle a Anxo Quintana. Ni mucho menos
Despistados
Yo me doy cuenta de pocas cosas, la verdad. Tengo poco instinto, se me va el santo al cielo, y la cabeza me funciona como el satélite de los partidos de fútbol, o sea, con retardo. Yo, precisamente por eso, no puedo culpar a Ana Mato de nada, ni siquiera de no haberse percatado de que en su garaje de entonces, habitaba un Jaguar. Pasando del Ford Ka, en el que monta mi amiga Eva, soy una absoluta analfabeta de la automoción, así que me dejan Vds en mi garaje (que no es el caso) un Jaguar de parte de mi marido (que no es el caso) de entonces, Jesús Sepúlveda (que no sería el caso) y como si nada. Si tengo yo un garaje y me aparece un Jaguar de pronto y sin saberlo, y por casualidad me diera cuenta (que ya he dicho que es complicadillo) me cogería un disgusto de los de pastillas, porque me habría quitado sitio para el escobero. Tampoco tengo nada que reprocharle a Anxo Quintana.Ni mucho menos. Se ha agarrado el tío como una garrapata a lo que hubiera que agarrarse y ha tardado un ratito largo en darse cuenta de que había hecho el ridículo espantosamente, y lo que es mejor, en dimitir, cosa que comprendo a la perfección, porque yo estoy escribiendo este bodrio, por ejemplo, con muchísima soltura y sin remordimientos a pesar de mi petardez. Si yo fuera Anxo Quintana hubiera tardado mucho en tener la sensación de que igual estaría bien soltar ese pie de mejillón en cuanto fuera posible, porque el bochorno de las elecciones no es más que la consecuencia de un paso por el gobierno gallego lamentable, chulesco y vengonzante, así que lo soltaría pero poquito y con cuidado para no hacerme daño ni perder mi encantadora sonrisa. Y por supuesto, entendería como si fuera carne de mi carne al Juez Garzón, figura que ilumina a los despistados, a los inconvenientes, a los fuera de lugar, a los que no nos enteramos de que estamos más allá del plano largo. Brindo por él y por mantenernos siempre en la pomada, aunque la pomada brote del tubo súbitamente, y manchando.




















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