Diferencias entre rueda y pie
El lenguaje, en tanto que consecuencia de la capacidad de raciocinio, es la principal distinción entre el Hombre (con genérica mayúscula) y el resto del reino animal. No se puede desafiar a la implacable lógica del diccionario sin quedar despojado de una importante cualidad humana: la comprensión de los conceptos. No es enrevesada la primera acepción de la voz «peatón» en el DRAE: «Persona que va a pie por una vía pública». Sólo ejemplares de ñu, vaca charolesa, pollo de granja o concejal sin lecturas podrían, por consiguiente, definir como «peatonal» una calle por la que circulan bicicletas. No así un ser humano, aunque sea magistrado del muy domesticado Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. ¿Solución? Encerrar a los miembros de la Real Academia, sin duda una panda de carcas refractarios a la construcción del edén de la movilidad sostenible.




















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