El juez Calamita recurre al TS y atribuye su condena a la «cristianofobia»
MURCIA- El juez Fernando Ferrín Calamita presentó ayer el anuncio de su recurso de casación ante el Supremo respecto a la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Murcia (TSJM) por la que se le inhabilita durante dos años, tres meses y un día. Calamita manifestó a los medios de comunicación que la «cristianofobia» es «la cuestión de fondo» de todo el proceso que se sigue contra él en cuanto al caso de la pareja de lesbianas -Vanesa y Susana- que quería adoptar a la hija de una de ellas, Candela. De hecho, según argumentó, el abogado José Luis Mazón introdujo esa cuestión en la querella, al ser ésta por retardo malicioso «por ser católico». En este sentido, el juez insistió en que profesar esta religión no se encuentra entre las causas de recusación hoy día según la Ley Orgánica del Poder Judicial. Además, Calamita se defendió diciendo que, si la sentencia lo condena por «haber estado sepultado» el expediente en la mesa de su despacho seis meses, «por esa regla de tres habría que procesar a más del 90 por ciento de los magistrados españoles». «Elemento subjetivo» Más aún, Calamita consideró que el «elemento subjetivo» de la sentencia es su supuesta homofobia, que la sala «deduce» del hecho de que profesa el catolicismo, pese a que él negó que tal vinculación exista. Es más, Calamita aseguró no odiar a nadie porque, según él, no está en el espíritu de la religión. Por ello, pidió que, si se introduce ese dato, se haga «con todas las consecuencias». Así, el juez negó que antepusiera sus creencias a la ley, cuando, en su opinión, sucedió «al revés» y él se «limitó» a acordar unas periciales para ver cuál era el mejor futuro para la niña después de estudiar todos los informes. El juez, quien espera que el Supremo lo absuelva, lamentó lo que él considera una «politización de la Justicia.






















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