La Constitución venezolana permite utilizar el mecanismo de la «iniciativa popular»
El «plan B» de Chávez por si pierde: convocar otro referéndum en 2010
CARACAS- La posibilidad de un fracaso en las urnas se mantiene latente en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), tras el fracaso de la consulta del año 2007 y los resultados de las elecciones locales de 2008. Es por ello que tienen preparado un «plan B», para el supuesto, «imposible», de que pierdan el referéndum. En un gira que hicieron varios diputados de la Asamblea Nacional, explicaron cuál será la estrategia a aplicar ante una derrota electoral. El presidente de la Comisión de Política Exterior del Parlamento, Roy Daza, explicó a Europa Press que la ley venezolana establece tres vías para aprobar una enmienda. La primera ya está agotada. La utilizó en 2007 el propio Chávez y fue rechazada en referéndum. La segunda vía es la que está siendo utilizada en este momento. Fue puesta en marcha por el Parlamento, cuando la mayoría chavista solicitó al Consejo Nacional Electoral que sometiera cinco artículos de la Carta Magna a una consulta. Pero existe un tercer mecanismo que aún no se ha agotado: la «iniciativa popular». O lo que es lo mismo, convocar otra consulta en 2010. Para ello, basta con que un grupo de ciudadanos recoja el 15% de las firmas correspondientes al padrón electoral y las lleve ante el Parlamento. Sometida la propuesta a votación de los diputados, y aprobada, el Consejo Nacional Electoral tiene la última palabra. Asimismo, Roy Daza explica que el «chavismo» podría barajar otra alternativa, la de presentar otro candidato para las elecciones presidenciales de 2012, que esté respaldado por Chávez. La misma táctica seguida por Vladimir Putin en Rusia. «Es importante recordar que ya contamos con un partido fuerte», dijo. Aunque en Venezuela la divulgación de sondeos electorales está vetada desde una semana antes de la consulta, el llamado «Grupo de Investigación Social XXI», empresa que ha efectuado varios sondeos, afirma que las encuestas apuntan a una victoria de la enmienda, es decir, de Chávez, con el 55,9% de los votos. Sin embargo, otra firma especializada en análisis de opinión, «Hinterlaces», habla de un triunfo del «No» con un porcentaje del 47,5. Busca la «victoria aplastante» Lo importante es que Chávez, que goza teóricamente de una popularidad superior al 50%, busca una «victoria aplastante»; una victoria por «K.O», lo que no está previsto ni en los sondeos oficialistas más optimistas. Pero para él, esa «gran victoria» es fundamental, porque quiere dejar clara su fortaleza en el país. «Ahora sí vamos a demostrar quién manda en Venezuela», repite a quien le quiera oír.




















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