«El profesor colegui es un fracaso»
Amalia Gómez / Investigadora de temas educativos y sociales
-Presenta su libro «La escuela sin ley» (La Esfera de los Libros). ¿Qué ha pasado para que la escuela se quede sin ley?
-Se han hecho muchas reformas probeta al margen de la realidad escolar.
-¿Y cómo se impone la ley?
-Las pautas de comportamiento se aprenden primero en casa para luego aplicarlas en la escuela. Hay que marcar esas pautas.
-¿Pueden los profesores marcarlas?
-La cuestión es si les dejan o no los alumnos.
-¿Y les dejan?
-En muchos casos son reacios a aceptar la autoridad. Democratizar la escuela no es convertir al profesor en colega. El profesor «colegui» es un fracaso, los chicos lo acaban utilizando y despreciando.
-Y otra: ¿quieren realmente los padres que se imponga la ley?
-Los padres quieren una buena convivencia, pero hay que recordarles que autoridad no es represión, que no crean que ejercer la autoridad es represión.
-Muchos psicólogos dicen que los padres de hoy no saben decir no...
-Es verdad. Hay que decir no y explicar por qué se dice no.
-¿Falta autoridad en la escuela y en el hogar?
-Falta comprensión y comunicación. Y también autoridad en la escuela y en la familia.
-Antes, si el niño decía que le habían castigado en la escuela, los padres replicaban: «Algo habrás hecho». Ahora van a por el profesor...
-El modelo antiguo no era bueno, pero hemos pasado del modelo del palmetazo a no poder impartir la clase porque los chicos no quieren.
-¿Partidaria del cachete a tiempo?
-Del manotazo a tiempo: es lenguaje gestual, no castigo físico. Es lo mejor para decirle a un niño que no meta los dedos en el enchufe.
-En los EE UU hay detectores de metales en las entradas de las escuelas. ¿Llegaremos aquí a tanto?
-Espero que no. Nos escandalizamos por la violencia en las escuelas y llenamos las cabezas de nuestros hijos de violencia a través de los videojuegos, cine, TV, internet...
-Ya: dan palizas y las graban para colgarlas en la red...
-Toman como modelo al agresor; eligen ser agresores porque para ellos es expresión de libertad.
-¿Hemos pasado de la falta de libertad a la excesiva permisividad?
-De la falta de libertad a la libertad no responsable, mal entendida.
-Hay profesores que pasan auténtico miedo...
-Algunos han sido y son agredidos física y psicológicamente. Y otros no se han enterado de que hay que cambiar de hábitos y estrategias.
-Dice que casan mal consumismo y dedicación al estudio...
-Muy mal. Viven para las marcas, los videojuegos... Y desvirtúa la realidad: creen que conseguir eso es fácil. Los padres son esclavos de los caprichos de los niños: compensan su falta de atención con regalos.
-La escuela, Amalia, es el reflejo de la sociedad...
-Sin duda. Hay que decir las cosas claras para tomar conciencia.
-Lo malo de la conciencia es que siempre está hecha a medida (Benavente).
PERFIL
Amalia (Murcia, 1943), ex secretaria general de Asuntos Sociales, actual presidenta de la Cruz Roja en Sevilla, piensa que en España sigue sin existir una política de Estado para la educación: «Las leyes van más lentas que el cambio de costumbres». Estudia griego moderno para leer a poetas como Kavafis; antes aprendió portugués para leer a Pessoa, Eça de Queiroz... No echa de menos la política: «Sólo echo de menos a mis padres y a algunas personas». Sueña con perder su fobia a los aviones. Es golosa.






















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