Sophie Bessis / Historiadora y escritora
«El velo es un símbolo de reclusión»
Sophie Bessis denuncia el «apartheid» sexual que padecen las mujeres en los países árabes. «Hay una fuerte discriminación en Europa a los inmigrantes»
MADRID- ¿Es posible la libertad de la mujer en el mundo árabe? Esa es la pregunta que se plantea Sophie Bessis en su ensayo «Los árabes, las mujeres, la libertad» (Alianza Editorial), que presenta ahora en nuestro país. Como todas las cuestiones que tienen al Islam como telón de fondo, la respuesta resulta lo bastante compleja como para no limitarse a un simple «sí» o a un «no». «El mundo árabe no es homogéneo. Hay países más avanzados que no mantienen un ¿apartheid¿ sexual.Pero mientras no haya igualdad jurídica, estas mujeres no serán libres. Y hoy están luchando por su libertad», asegura la autora del ensayo.-Una de las claves de su ensayo reside en mostrar que el mundo árabe era, hace 100 años, más avanzado en lo que se refiere a la situación de la mujer que en la actualidad. -A finales del siglo XIX y principios del XX muchos pensadores opinaban que no habría modernización si no mejoraba la condición de la mujer. Hoy, pese a las dificultades, la situación ha cambiado por completo: se ha producido un acceso masivo de la mujer a la educación; en un gran número de países árabes han entrado en el mercado laboral y en la esfera pública; y se ha producido una reducción radical de la tasa de fecundidad, porque las mujeres trabajan y tienen menos hijos que antes. En Túnez, su edad media de matrimonio entre las jóvenes es de 30 años, y tienen dos o tres niños como máximo. Arma arrojadiza -¿Por qué existe esa obsesión en utilizar a la mujer, como usted dice en su libro, como «arma arrojadiza»? -El fenómeno de la instrumentalización del cuerpo de la mujer no es sólo árabe, es universal. Todas las sociedades han utilizado el cuerpo de la mujer para reafirmar su religión. Ellas parecen asumir estos signos identitarios, cuando su lucha reside en negarse a ellos. -Hay dos cuestiones ligadas a algunos países islámicos que escandalizan en Occidente: la ablación genital y la lapidación. -No puede confundirse a los países árabes con los musulmanes. Hoy, en la inmensa mayoría de las naciones árabes, está prohibida la lapidación, excepto en Arabia Saudí. Tampoco existen los crímenes de honor ni los castigos corporales en el Magreb, pero sí en ciertos paises del Oriente árabe, como Jordania, Irak y Arabia Saudí. En cuanto a la ablación, se da en muy pocos países árabes. Se conoce en el África subsahariana, el Valle del Nilo y en zonas de la Península arábiga. En Egipto, Sudán y Yemen es un problema grave. Pero también allí existen movimientos que tratan de erradicar su práctica. Sí es cierto que un sector de la inmigración ha continuado la ablación en Occidente. Pero incluso dentro de estos colectivos, su práctica es sumamente minoritaria. -¿Cómo cree que se ha integrado la mujer árabe en Occidente? -Sus prácticas sociales coinciden con las del país de acogida: la tasa de fecundidad se adapta y la aspiración a la educación de las niñas también. Pero en Europa existe un fenómeno muy fuerte de discriminación, que provoca que los inmigrantes se repliegan en su propia identidad para defenderse. Y a menor discriminación, menor repliegue. Y ahí se da una influencia importante de los movimientos musulmanes conservadores. -¿A qué niveles se produce esa discriminación? -Es sobre todo social. Se produce una marginación. En España, Francia e Italia no hay una representación política acorde con el número de inmigrantes. Luego está el fenómeno de las barriadas y los guetos, o las tasas de desempleo. Se necesita de forma imperiosa un mayor esfuerzo de los gobiernos para integrarlos social y políticamente. -En lo que respecta al uso del velo islámico, ¿dónde comienza la tradición y termina la dignidad de la mujer? -El velo islámico tradicional tiene, para mí, un sentido de reclusión y represión. Algunas mujeres dicen que afirma su identidad religiosa. Y para otras, no cuestiona sus avances sociales. Esto es una paradoja del mundo árabe. -¿Cómo valora decisiones como la de prohibir símbolos religiosos, entre ellos el velo, en las escuelas? -Mi posición es estar en contra el velo y, a la vez, en contra de leyes como la que rige en Francia, que prohíbe su utilización en las escuelas. Ya sé que esto es otra paradoja.




















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