HACIA LA IGUALDAD
E l Día Internacional de la Mujer constituye un símbolo del esfuerzo y el trabajo de miles de mujeres que a lo largo de la historia han luchado por avanzar hacia un mundo más justo, en el que el respeto a sus derechos y el reconocimiento de su plena igualdad con los hombres estén garantizados. Son muchos los logros alcanzados en este sentido, y debemos felicitarnos por ello, pero también ser conscientes que en los albores de este siglo todavía son muchas las mujeres que sufren alguna forma de discriminación. Por ello, debemos dar un nuevo salto hacia delante. El camino recorrido ha servido para reducir la diferencia de roles entre sexos y es cierto que cada vez son más las mujeres que se incorporan al mercado laboral, pero sin embargo este es uno de los ámbitos en los que persiste mayor desigualdad. El número de mujeres empleadas sigue siendo bastante inferior al de los hombres, aún trabajan por horas con mayor frecuencia que ellos, y predominan en los sectores con salarios más bajos. Por el contrario, su presencia en puestos directivos es escasa. En la superación de estas situaciones estamos todos implicados, desde los miembros de las familias, hasta las empresas, que pueden favorecer la conciliación de la vida laboral y familiar de sus empleados, mejorando a su vez la productividad, o las administraciones públicas. Quiero felicitar a todas aquellas mujeres que con su ejemplo y esfuerzo diario han contribuido a la construcción de una sociedad más justa, tolerante, igualitaria y cohesionada. *Conseller de Bienestar Social




















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