Una ex senadora socialista exige «un debate ético» y «respeto al hecho religioso»

«Hay que plantear la abolición del aborto como un avance progresista»

 
0
   
039nac22fot1.jpg
22 Noviembre 08 - Pablo J. Ginés

madrid- «La esperanza en una sociedad mejor no es una verdadera esperanza personal. Centrar las esperanzas sólo en el progreso material lleva a la larga, o a la corta, a la insatisfacción». Así hablaba ayer la ex senadora socialista Mercedes Aroz en el X Congreso Católicos y Vida Pública. Nada que ver con su trostkismo juvenil en la Liga Roja Revolucionaria. Después de anunciar su conversión al cristianismo en noviembre de 2007 y dejar su escaño -pero aún con carné del partido socialista-, ahora busca puentes entre la Iglesia y un mundo falto de espiritualidad. «Quizá el punto de encuentro sea la vinculación de los valores cristianos con los derechos humanos», propuso. Y entre ellos, el derecho a la vida: «Hay que plantear la abolición del aborto como lo que es: un objetivo progresista, de avance de la civilización». Criterios científicos Aroz cree que es posible «convencer con argumentos a la mayoría de los ciudadanos, apoyados en la ciencia, de que el aborto se opone a los derechos humanos». La senadora socialista lamentó «la dificultad de debatir en España cuestiones de tipo ético, lo que supone un serio déficit democrático, que sería importante para todos corregir». Por último, la ex senadora recordó que el debate abierto hoy sobre laicidad implica no sólo la relación Iglesia-Estado, sino también los temas de «matrimonio-familia, biotecnología, interculturalidad e interreligiosidad». La conversión de Aroz, ahora hace un año, dejó un reguero de frases en las que reivindicaba su nuevo compromiso. «He querido hacer pública mi conversión para subrayar la convicción de la Iglesia Católica de que el cristianismo tiene mucho que decir a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, porque hay algo más que la razón y la ciencia», anunciaba en noviembre de 2007 Aroz, al dejar su escaño. Aroz explicó que «a través de la fe cristiana se alcanza a comprender plenamente la propia identidad como ser humano y el sentido de la vida». Además, exigió, en nombre de la libertad religiosa, «respeto y un reconocimiento positivo del hecho religioso, frente a un intento de imponer el laicismo». No fue su discurso, el de la batalla laicista, una opinión sin apoyos. Esa misma semana, en un programa de la cadena de televisión británica BBC, el ex primer ministro del Reino UnidoTony Blair declaraba: «Si hablas de tu fe religiosa, la gente te toma por un pirado». También a él le quedaban entonces unos pocos meses para anunciar su conversión al catolicismo. La senadora socialista, por su parte, ha luchado por defender la bioética católica, basada en la ley natural desde que anunció el cambio en su fe.

 
0
   
Publicidad

Envía esta noticia a un amigo

Recuerde que los campos marcados con asterisco (*) son obligatorios.

© Copyright 2012, La Razón C/ Josefa Valcárcel 42, 28027 Madrid (España)