IGNORANCIA
Por más que Sócrates pensara que su objetivo en la vida era desterrar la ignorancia de los hombres, cuestionaba «¿Qué es el amor?», «¿Qué es la virtud?» y después se hundía en la duda porque buscaba el motivo que produce todos los actos de amor, lo que tienen en común y lo que les convierte en actos amorosos. A través de argumentos sencillos mostraba el enorme desconocimiento en que la mayoría de la humanidad vive sobre lo que tiene verdadera importancia. Cuando yo era un niño mi madre me pedía que no le hiciera determinadas preguntas, que no me convenía empezar a sufrir la decepción de muchas cosas, que sólo complicarían mi infancia...que ya tendría tiempo cuando me hiciera mayor. Siempre conversaba con mi madre, dialogábamos sobre todo, aunque yo no supiera lo que significaban esos conceptos; pero si tenía alguna duda o me parecían extraños algunos hechos , yo preguntaba, insistía y si de lo que me quería informar era demasiado complicado, recurría al cómodo resorte de la excusa: -Lo he oído en la calle...Armada de paciencia y con la dialéctica que utilizaban las madres, si no me aclaraba con ejemplos y palabras que yo comprendiera no la dejaba tranquila. Ambos practicábamos de una forma natural el diálogo o la conversación, el mismo método que utilizaba Sócrates para opinar sobre las ideas. Mi madre solía decirme que tenía más ventajas sufrir el mal que hacerlo y que toda mala acción era producto de la ignorancia. ¡Cuántas preguntas se quedaron sin respuesta y que ahora me ayudarían a comprender un poco mejor a esta sociedad que prefiere el desconocimiento a la virtud moral! ¿Cuando se descubre la ignorancia de algunos políticos o de la gente no debería ser una celebración? ¿Es para determinados políticos tan beneficiosa la ignorancia? ¿Por qué a los más inteligentes y justos se les teme, se les hunde, se les juzga y se les mata? ¿Nadie se atreverá a llamar las cosas por su nombre?






















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