la imaginación al poder
Un artículo en «El Liberal» de Mariano de Cavia en 1891 sobre un supuesto incendio en el Museo de El Prado movilizó a miles de madrileños para ver los Velázquez y los Goyas abrasados por el fuego. Era una ficción, claro, que permitió que dicho museo fuera remozado y evitara su desastre real como el que sufrió el Liceo de Barcelona en 1995. Años después, en 1938, un tal Orson Welles explicó a través de la CBS la invasión de Nueva Jersey por parte de naves extraterrestres que causaron el pánico entre millones de norteamericanos que dieron por buena la noticia. Era ficción. A esto se le llamó y se le llama en las Facultades de Ciencias de la Información «nuevo periodismo». Bien, pues ese nuevo periodismo, llevado a la política y a la publicidad, es algo parecido a lo que ha hecho Pedro Alberto Cruz con el famoso fichaje de Vladimir Karabatic para diseñar la nueva imagen de la Región de Murcia y sobre el que llueven todo tipo de críticas, la mayoría con las orejeras puestas. Teresa Moreno lanzó hace pocos días una campaña sobre un supuesto «millonetis» que pedía no contratar a mujeres. La campaña fue un éxito, como ya lo es la de Pedro Alberto Cruz con el supuesto fichaje de Karabatic. «La imaginación al poder» escribíamos en las paredes contra el franquismo, sólo que ahora salen nuevos franquistas contra esas ideas. Una sociedad sin sentido del humor es una sociedad muerta.






















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