Mañana se cumple medio siglo del accidente de avioneta en el que fallecieron Buddy Holly, Ritchie Valens y Big Bopper, una tragedia que marcó al mundo del rock

La música murió hace 50 años

  • Comparte esta noticia en Tuenti
 
0
   
070MAD02FOT1.jpg
2 Febrero 09 - Alberto Bravo

madrid- Una fría mañana del 3 de febrero de 1959. Nieva en Iowa. Una avioneta cae sobre un campo de maíz. Las informaciones son confusas. Luego la radio escupe la noticia: han fallecido todos sus ocupantes. Y más noticias: allí iban tres músicos llamados Ritchie Valens, Big Bopper y Buddy Holly. Quedó para siempre como «el día en el que murió la música». Ahora se cumple medio siglo de aquel desgraciado accidente. Buddy Holly se despedía de este mundo con sólo 22 años y después de dejar una colección de obras maestras que todavía perduran como grandes monumentos del rock and roll. Porque la música, tal y como hoy la entendemos, no sería igual sin el legado que dejó el enjuto genio de las gafas de pasta. La huella de Elvis El escuálido Buddy siempre demostró grandes aptitudes para la música y siendo niño aprendió a tocar el violín, el piano y la guitarra. La música country impregnaba el hogar texano de los Holly junto a algunos ritmos negros. Pero un hecho cambió su vida para siempre: con 19 años asistió a un concierto de Elvis. El rock and roll se había apoderado de su corazón. Grabó para Decca el «single» llamado «Blue Days, Black Nights», sin demasiada trascendencia. Todavía era un diamante por pulir. Holly regresó a su pueblo, Lubbock. Fascinado por cómo sonaba la banda de Elvis, se decidió a formar su propio grupo, The Crickets. Fue un gran paso adelante. «That¿ll be the day» fue su primera grabación seria, su primer éxito. Qué canción. Todo arrancaba con un «riff» de guitarra, tocado por el propio Holly, que ya demostraba lo extraordinario guitarrista que era. Y luego llega una melodía y un ritmo absolutamente originales. El siguiente solo de su Stratocaster era genial. Aquel tema y su posterior gira con los Crickets le valió el reconocimiento de colegas como Chuck Berry, Little Richard, Eddie Cochran y los Everly Brothers. Holly nunca paró de evolucionar y fue un auténtico pionero en su trabajo de estudio, siempre abierto a la experimentación. Para la historia quedan temas como «Everyday», «Peggy Sue», «Listen to me», «Oh boy!», «Rave on» y muchos más. Esas enseñanzas fueron muy bien asimiladas años más tarde por un cuarteto que se hizo llamar The Beatles y que también grabaron una versión de la celestial «Words of love». Problemas económicos Holly no supo digerir bien la fama. Gastaba fortunas en caprichos bobos, no trataba bien a las chicas que le rodeaban y se enemistó con los Crickets. Buscando un nuevo horizonte creativo, a finales de 1958 emprendió la aventura en solitario. De ahí salieron canciones como «Raining in my heart» y «It doesn¿t matter anymore». Agobiado por problemas económicos, en contra de su deseo emprendió una gira junto a Dion & The Belmonts, Ritchie Valens y Big Bopper. Con estos dos últimos, proyectos de estrellas, montó en una avioneta alquilada para seguir la gira. Nunca se celebró el siguiente concierto. ¿Dónde hubiera llegado Buddy Holly? Es una de las conjeturas más repetidas. Cincuenta años después, sigue siendo uno de los más grandes.

  • Comparte esta noticia en Tuenti
 
0
   
Publicidad

Envía esta noticia a un amigo

Recuerde que los campos marcados con asterisco (*) son obligatorios.

© Copyright 2011, La Razón C/ Josefa Valcárcel 42, 28027 Madrid (España)