La instrucción se centró en enseñarles el manejo de armas de guerra y no en aspectos tácticos / La empresa contratada es la misma que protege la sede central del PSOE
Los vigilantes de los atuneros sólo han recibido un curso militar de 72 horas
Los 52 vigilantes privados que hoy parten hacia Seychelles sólo han recibido instrucción técnica y no táctica.
Hoy parten hacia las Islas Seychelles los 52 agentes de seguridad privada que en los próximos días se embarcarán en los trece atuneros españoles que faenan sin protección en aguas del Índico. Los barcos esperan su llegada anclados en el principal puerto del archipiélago, donde se han refugiado ante el incremento de los ataques de piratas en la zona de trabajo de los atuneros.
El resto de barcos pesqueros españoles que trabajan en esa zona lo hacen bajo pabellón de las Seychelles y muchos de ellos ya tienen contratados desde hace tiempo los servicios de empresas de seguridad extranjeras, principalmente británicas.
Los agentes, que se distribuirán de cuatro en cuatro en los pesqueros españoles, llegaron el lunes por la tarde a la base que la Infantería de Marina tiene en Cartagena. Durante los tres días siguientes, hasta ayer, los agentes privados recibieron instrucción en el manejo de las armas que portarán durante su misión en el Océano Índico, principalmente las que tienen munición de 12,70 mm o superior y los fusiles de asalto con los que tratarán de evitar que los piratas asalten más barcos. Pese a que los vigilantes de seguridad reciben formación en sus empresas para el empleo de armas, éstas son de tipo corto y nunca de tipo militar como las que ahora utilizarán.
Un jefe en cada barco
Uno de los cuatro vigilantes de seguridad que se embarcarán en cada atunero asumirá el cargo de jefe de grupo, con un sueldo ligeramente superior (unos 400 euros), y será el encargado de coordinar a sus compañeros en el trabajo de vigilancia, disuasión y en caso de necesidad, defensa de la embarcación que les toque proteger.
Según fuentes militares consultadas por este periódico, en tan corto plazo esto ha sido todo lo que se ha podido aportar a éste colectivo. Principalmente, señalan, la formación ha sido técnica. No han recibido instrucción en abordaje de embarcaciones porque su función es puramente defensiva, mientras que la defensa cuerpo a cuerpo, útil en caso de que los piratas alcanzasen el barco, es uno de los campos que habitualmente enseñan este tipo de empresas, por lo que tampoco se ha incidido en este punto. En los aspectos tácticos tampoco se ha incidido.
Fuentes de la empresa consultadas por Efe, que subrayan que todos ellos son españoles, aseguran han recibido formación específica en la empresa para afrontar este trabajo. Entre otras cosas se reforzado los aspectos psicológicos y se les ha aportado una serie de protocolos de actuación. La legislación recientemente modificada sobre este sector, que les permite el uso de armas de guerra, limita el empleo de estas a acciones defensivas y proporcionadas.
Según esta modificación del reglamento de seguridad privada aprobada por el Ejecutivo a principios de mes, los vigilantes «deberán estar en posesión de la correspondiente licencia de armas y contar con formación suficiente en el conocimiento y manejo de las mismas. Los centros autorizados para la formación del personal de seguridad privada impartirán la formación permanente, a solicitud de las empresas de seguridad autorizadas para estos servicios». A esto añade que los ministerios de Defensa e Interior podrán colaborar con este periodo de formación.
Seguridad de la sede
Los agentes de seguridad, que cobrarán algo más de 4.000 euros netos al mes, pertenecen a la empresa Segur Ibérica S. A., una de las principales y más reconocidas marcas del sector, que trabaja con importantes empresas nacionales e internacionales. Entre todas ellas, Segur Ibérica es la encargada de aportar la seguridad a la sede nacional del PSOE, situada en la calle Ferraz de Madrid. La compañía, asimismo, ha trabajado ya en numerosas ocasiones con diferentes departamentos del Gobierno central. A principios de año, en febrero, se hacía con la adjudicación del servicio de seguridad del Museo Nacional de Arte Reina Sofía en Madrid. El concurso, del Ministerio de Cultura, suponía un presupuesto base de licitación de 7,9 millones de euros. La forma de adjudicación se basó en la oferta económicamente más ventajosa, que resultó ser la de Segur Ibérica. Junto a esta adjudicación de Cultura, Segur Ibérica S. A. también recibió el pasado mes de agosto la misión del Ministerio de Defensa de proteger las instalaciones que la Dirección General de Armamento y Material tiene en Guadalajara y Madrid. El contrato del departamento de Carme Chacón ascendía a 1,9 millones de euros.
También, gracias a otro contrato anterio, se encarga de aportar la seguridad de algunas instalaciones sanitarias dependientes de la Inspección General de la Defensa.
CIFRAS
1,9 MILLONES por vigilar la Dirección de Armamento
7,9 MILLONES por proteger el Reina Sofía
4.000 EUROS será el sueldo de los vigilantes
- Los encargados de proteger los atuneros en el Índico pertenecen a la misma empresa que vigila la sede del PSOE en Madrid.















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