Los expertos optan por el alquiler y por reducir el paro para colocar la sobreoferta
Madrid y Cataluña suman un stock de 95000 viviendas nuevas vacías
madrid- hace un par de años, a los promotores inmobiliarios les quitaban las viviendas de las manos a cualquier precio. Ahora, en lugar de tener las manos rebosantes de billetes, las tienen llenas de llaves de pisos vacíos que son incapaces de vender. La recesión ha golpeado con gran dureza al sector que durante tantos años ha dinamizado la economía española y ha congelado las compraventas. El resultado: un vasto stock de viviendas nuevas sin vender que oscila entre las 600.000 y los 1,3 millones, según la fuente. Sólo en Madrid y Cataluña, a finales de 2008 había 95.000 viviendas nuevas cerradas a cal y canto esperando comprador, según datos de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid (Asprima) y de la Asociación de Promotores de Barcelona. En ambos casos, se trata de cálculos realizados tomando como referencia los visados de fin de obra y las transacciones. El crecimiento del stock durante el pasado año fue brutal en ambos casos. A finales de 2007, la sobreoferta en Cataluña era de 28.921 viviendas. Un año después se había disparado hasta las 65.442. Algo parecido ocurrió en la Comunidad de Madrid, que pasó de tener 18.988 pisos nuevos vacíos a 30.526. Y las perspectivas, según Asprima, no son nada halagüeñas, pues sus cálculos apuntan a que 2009 se cerrará con una sobreoferta de 46.000 viviendas. Los últimos datos del INE sobre el número de viviendas vendidas en Madrid abonan esta previsión, pues en febrero las transacciones cayeron un 28,8% con respecto al mismo mes del año anterior. Acabar con este stock, que está estrangulando al sector del ladrillo, se ha convertido en prioritario para relanzar una economía como la española que ha basado buena parte de su crecimiento de los últimos años en la construcción. La solución por la que casi todos apuestan es el alquiler. En su último informe, el FMI aseguraba que era la mejor opción, y los promotores se han mostrado dispuestos a poner en marcha un plan si el Gobierno se compromete a subvencionar una tercera parte del mismo, si bien Moncloa acogió la propuesta con frialdad. La directora de residencial de la consultora CB Richard Ellis, Yolanda Lozano, cree que la clave está en la flexibilidad. «Hay que optar por alquileres con opción de compra y ajustes de la relación calidad/precio. En ocasiones, no es una simple cuestión de abaratar precio. También es factible incrementar la calidad y dotaciones», argumenta. Desempleo Ángel Serrano, director general de Aguirre Newman, no cree que el alquiler sea la solución para acabar con el stock por una cuestión cultural. «El español quiere la propiedad de su casa. Los ratios de alquiler están en torno al 10%, frente al 30 o al 40% de los países de nuestro entorno. Y cambiar eso llevará tiempo, por lo que no es una salida para la crisis». En opinión de Serrano, el problema de la vivienda es el desempleo. «Los precios han bajado casi hasta su suelo y el crédito, aunque se ha corregido, fluye. El principal problema es que la incertidumbre al paro frena compras de envergadura como la de una vivienda», sintetiza Serrano.






















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