Menosprecio

Diccionario Inteligente
12 Noviembre 09 - Mercedes COLOMA // Presidenta de Cofapa

Cada día resulta más frecuente que las autoridades públicas aborden la educación sexual de modo simple. Es preciso que haya más esfuerzo y creatividad, que se ayude a cultivar la responsabilidad. Estamos todos cansados de escuchar a quienes consideran a los adolescentes como personas que ni se pueden controlar ni aprenderán a controlarse, a los que sólo se les puede dar preservativos, enseñarlos a usarlos o, como en Extremadura, organizar talleres sobre autoexploración sexual o el autodescubrimiento del placer. La manía de reducir la educación sexual a distribuir preservativos y a explicar simplezas que todos ya saben es una de las formas más tristes de menospreciar a la gente joven. Los padres debemos tener claro que el desarrollo sano de su sexualidad ha de incluir ayuda para resistir presiones, negociar las interacciones interpersonales y comportarse de acuerdo a sus valores y creencias personales.
No hay que tener miedo a enseñar a los hijos el respeto a las normas y límites a través del autocontrol, así como la importancia del esfuerzo, la exigencia personal y la responsabilidad. Los padres son los primeros educadores de los hijos, y no podemos ceder el importante papel que desempeñamos en su formación integral como personas equilibradas. Dejar que otras personas o entidades nos sustituyan en esta labor va en contra del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones personales.

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