Acusa al ex jefe militar de ETA de dar la orden y a Sarasola de hacer explosionar la furgoneta-bomba
Pedraz procesará a «Txeroki» y a otros cuatro etarras por el atentado de la T-4
Cuatro días después de la detención de Garikoitz Aspiazu «Txeroki», jefe del «aparato militar» de ETA, en la localidad francesa de Cauterets, el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz tiene casi listo el procesamiento del terrorista por el atentado de la T-4 del aeropuerto de Barajas, que costó la vida a los ciudadanos ecuatorianos Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate. El magistrado ha constatado en su investigación que «Txeroki» se reunió con los miembros del «comando Elurra» en el monte Auza, en Navarra, en el verano de 2006 y les ordenó volar por los aires el aparcamiento de la nueva terminal de Barajas, unas instrucciones que cumplieron al dedillo el 30 de diciembre de 2006. El titular del Juzgado de Instrucción número 1 procesará por este atentado, además de a «Txeroki», a los presuntos etarras Igor Portu y Mattin Sarasola, detenidos por la Guardia Civil el pasado 6 de enero en Mondragón (Guipúzcoa); a Mikel San Sebastián Gaztelumendi, arrestado en febrero en San Juan de Luz, y a Joseba Aranibar. Joseba Iturbide, que también fue detenido junto a San Sebastián y a quien se relacionó en un principio con el atentado con el que ETA puso punto y final a la tregua, no será finalmente procesado en este sumario. Pedraz considera a «Txeroki» el inductor del ataque terrorista contra la terminal de Barajas, por lo que le imputará dos asesinatos terroristas (por la muerte de los dos ecuatorianos) y tantas tentativas de asesinato como número de heridos (alrededor de 70). Según el juez, tras recibir las instrucciones de «Txeroki» y del propio Aranibar, responsable del «comando», Sarasola, Portu y San Sebastián se desplazaron a Madrid en coche un mes antes para verificar el itinerario hasta la T-4. El 29 de diciembre de 2006, Aranibar habría entregado a Sarasola y San Sebastián en una pista de la localidad navarra de Venta Baztan la furgoneta con la que se cometería el atentado. A la cita, los dos etarras acudieron en una moto, utilizada por San Sebastián como lanzadera para asegurar el itinerario de la furgoneta-bomba, conducida por su compañero. En el recorrido les espera Portu, que se haría cargo de la motocicleta sustituyendo a San Sebastián en esa tarea. El juez mantiene que Sarasola fue el encargado de dejar el vehículo en el aparcamiento de la T-4 (fue grabado por las cámaras de seguridad) y activar el artefacto explosivo. Luego se trasladó en taxi para reunirse con Portu. Juntos se desplazaron en motocicleta hasta el punto convenido con San Sebastián, donde éste recupera su moto y Portu y Sarasola huyen en coche hasta el municipio navarro de Lesaca. Portu habría realizado las llamadas de aviso a la DYA, al diario «Gara» y a los Bomberos de Madrid, cuyos teléfonos figuraban en una nota manuscrita que se le intervino tras su detención.




















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