Hasta la llegada del Q3 en 2011 se harán necesarios más recortes laborales
Seat pide más medidas adicionales
BARCELONA- Volkswagen y Seat confirmaron ayer la buena nueva: la planta de Martorell (Barcelona) producirá el nuevo Audi Q3 a partir de 2011. Eso sí, tal y como es costumbre en la multinacional alemana, serán necesarias «medidas adicionales», que se traducen en más recortes laborales. La confirmación oficial llegó poco después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, lo anunciara en el Congreso y un día después de que los sindicatos lo adelantaran. El Q3 supondrá unos 300 millones de inversión para la planta, con ayudas públicas incluidas, y salvar el excedente de 1.500 trabajadores. El presidente de Seat, Erich Schmitt, compareció ante los medios, poco después del comunicado oficial de Volkswagen, para dar las razones que han llevado a la multinacional a decantarse por Barcelona. Y éstas son la alta calidad de la producción y la excelente formación de los trabajadores. Schmitt, sin embargo, advirtió de que la factoría aún no es competitiva y, por lo tanto, será necesario reducir los costes laborales, aunque el directivo de Seat prefirió no dar detalles. Aun así, Schmitt concretó que «seguramente» será necesario aplicar un Expediente de Regulación de Empleo temporal hasta que comienze la producción del Q3. Schmitt negó que Seat vaya a recibir 300 millones de euros en forma de ayudas públicas, aunque ayer trascendió que la Generalitat le otorgará 40 millones en créditos convertibles en acciones de una sociedad mixta de innovación. Instituciones, partidos, políticos y sindicatos celebraron la adjudicación. Zapatero mostró su satisfacción por esta decisión, que permite asegurar, subrayó, 7.500 empleos directos e indirectos. También el presidente de la Generalitat, José Montilla, explicó que el culebrón del Q3 es una muestra de que «si se trabaja en colaboración entre las administraciones y los sindicatos los proyectos salen adelante».






















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