¿Pero alguien sabe qué piden? Es un dislate que no vayan a la huelga abiertamente
Semana «Santa»
En la Navidad, los pilotos de Iberia han conseguido que las fiestas de miles de españoles se conviertan en un vía crucis de Semana Santa, de mostrador en mostrador, de una estación a otra, hasta la meta final: la cancelación del vuelo. Mi viaje a Bilbao aparecía en hora pero, al llegar al embarque, la pantalla avisa de que se retrasa. Dos horas después me cambian el embarque para otro vuelo que, finalmente, también se suspende. Repentinamente, la pantalla advierte que se está realizando el embarque del primer vuelo anulado. Corro hacia otra puerta. Resucito la primera tarjeta -¡suerte que la conservo!- y, por fin, embarco. Difícil misión, al final cumplida. Pero queda la última aventura. Una azafata pide disculpas y la demora rebasa ¡otra hora más! Asfixiada, dentro del avión, a cuarenta grados. ¿Por qué esta señora miente con absurdas disculpas en nombre de los pilotos? ¿Por qué no se levanta el pasaje y aporrea la cabina? ¡Los pasajeros de un avión son los seres mas dóciles de este planeta! Durante estas fiestas, ¡Feliz Navidad!, miles de españoles han visto cancelados sus vuelos y amargadas sus anheladas vacaciones. Como cada año por estas fechas la pregunta es: «ah, pero ¿tu vuelas con Iberia? Qué mala suerte, quizá no salgas». Horror. Qué tiranía la de este colectivo cada año. En el sector aéreo -me dicen en Fomento- sufrimos dos cánceres: el de los controladores -todos cobrando por encima de los 125.000 euros- y el de los pilotos -terroristas de la huelga encubierta-. Hasta ahora su avaricia no ha roto el saco, pero los daños a Iberia son incontables. Económicos, en imagen y en dudas sobre la seguridad. ¿Pero alguien sabe qué piden estos señores? Es un dislate que un colectivo que se queja no haga públicas sus demandas y no vaya a la huelga abiertamente, para que consumidores y empresa sepan a qué atenerse. Ni en huelga quieren perder sus suculentos sueldos. Una actitud que va contra la ley y la deontología profesional, que ignoran. Feliz Navidad a quien, a pesar de viajar con Iberia, ha conseguido llegar a su destino de descanso. Si usted es de los afortunados que lo ha conseguido, compre ahora lotería; está en racha, seguro que le toca.






















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