El Euroblog

Unas elecciones europeas diferentes

Más de 300 millones de europeos eligen entre el 22 y el 25 de mayo el nuevo Parlamento Europeo
Más de 300 millones de europeos eligen entre el 22 y el 25 de mayo el nuevo Parlamento Europeolarazon

"Esta vez es diferente". Con este eslogan el Parlamento Europeo (PE) quiere convencer a los electores de que las elecciones del 25 de mayo serán un punto de inflexión en el proceso de construcción europea. Y es que por primera vez los ciudadnos tendrán la oporunitad de elegir con su voto al futuro presidente de la Comsión Europea entre los candidatos que presentan los partidos. Así, el socialdemócrata alemán Martin Schulz, el conservador luxemburgués Jean-Claude Juncker, el liberal belga Guy Verhofstadt, el izquierdista griego Alexis Tsipras o los ecologistas José Bové (francés) y Ska Keller (alemana) competirán para suceder a José Manuel Durao Barraso al frente del Ejecutico comunitario a partir de noviembre. Como en cualquier otra democracia europea, los cinco aspirantes se enfrentarán en un cara a cara televisivo el próximo 15 de mayo.

Esta novedoso cambio, previsto por el Tratado de Lisboa, no sólo polítiza el proceso electoral y la designación de la Comisión, sino que contribuye a paliar el déficit democrático que tanto se echa en cara a la compleja aquitectura institucional de la Unión Europea. Según el artículo 17 del Tratado, los líderes europeos deberán tener en cuenta los resultados del 25-M para designar a su candidato a presidir la Comisión. Aunque es sólo una recomendación, todos asumen en Bruselas los riesgos que supondría no escuchar la voz de las urnas. "Si el Consejo Europeo no contempla la voluntad popular, se abriría una grave crisis institucional", advierte el eurodiputado socialista Enrique Guerrero.

En opinión de Jaume Duch, portavoz del PE, "el nuevo Parlamento Europeo contará con las tres carácterísticos inherentes a un Legislativo: el control del Gobierno, el poder presupuestario y la capacidad legislativa". Queda por ver si será suficiente para frenar la abstención que no ha dejado de crecer desde las primeras elecciones de 1979 hasta alcanzar la cifra récord del 57% en los comicios de 2009.

En un Parlamento sin mayorías absolutas como el que dibujan la encuestas, no será suficiente con ser el más votado, sino que será imprescindible sumar los aliados necesarios para alcanzar 375 escaños. Para ello, resultará decisivo el sentido del voto de los liberales (ALDE), izquierdistas (GUE/NGL) y verdes (Verdes/EFA). Además, como advierten fuentes de la institución, la ubicación final de algunos de los eurodiputados pertenecientes a grupos que entran por vez primera en la Eurocámara puede cambiar las tornas y convertir al partido perdedor en el grupo más grande del hemiciclo unos días después de los comicios.

Empatados en los sondeos, el Partido Popular Europeo (PPE) y el Partido de los Socialistas Europeos (PSE) tratan de distanciarse en la campaña electoral tras una legislatura en la que los dos grandes grupos parlamentarios han votado juntos en el 70% de las ocasiones. Los conservadores mantienen la necesidad de los recortes, mientras los socialistas ponen el hincapié en el crecimiento y el empleo. Para el vicepresidente del PPE, Manfred Weber, "no hay política de austeridad, sino que ésta es el resultado de los errores del pasado". El eurodiputado bávaro se muestra contrario a conceder más tiempo a Francia para reducir su déficit, pues "todo el mundo debe aceptar las reglas de la UE". En el lado contrario, Schulz cree que "la deuda soberana no se puede recuperar sin crecimiento". Para el presidente del PE, "la política de reducción unilateral de gastos para reconquistar la confianza del inversor no funciona. Hace falta invertir en el crecimiento y en el empleo. La gente que tiene empleo gasta dinero, consume, invierte y eso crea crecimiento y el crecimiento crea empleo y es un círculo".

En su papel de partido bisagra, el liberal Verhofstadt, denuncia "la falta de liderarzgo europeo durante la crisis". "Mientras que Alemania defiende la austeridad hasta el final, los socialistas quieren más deuda", critíca. Frente a ellos, el ex primer ministro belga propone "una profundización de la integración económica y el Mercado Interior para crear empleo".

A diferencia de lo que se temía hace apenas un año, los partidos ultraderechistas y euroescépticos no lograrán paralizar el próximo Parlamento Europeo. En vista de los últimos sondeos, la extrema derecha subiría del 3,5% actual al 5%, mientras que los partidos antieuropeos, como el británico UKIP, sumarían un 5%, el mismo porcentaje de la extrema izquierda. Es decir, que un 85% del Hemiciclo bascularía entre el centro derecha y el centro izquierda. Lo que si resultará interesante es conocer si la líder del Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, consigue finalmente que su Alianza Europea por la Libertad, tenga grupo parlamentario propio en Estrasburgo, para lo que se necesita al menos 25 diputados procedentes de siete Estados miembros. En su esfuerzo, Le Pen se ha aliado, entre otros, con el holandén Partido de la Libertad de Geert Wilders, los Demócratas Suecos, la italiana Liga Norte o el blega Vlaams Belang. Con todo, las diferencias y constradicciones entre estas formaciones hacen imposible cualquier previsión. El líder del Partido para la Independencia de Reino Unido, UKIP, Nigel Farage, ya ha anunciado que no se sentará en el mismo grupo que el "antisemita y lleno de prejuicios"FN.

pgarcia@larazon.es