Sevilla

Los riesgos de las predicciones

La Razón
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En una semana donde las revistas están de «rechupete», a mí me han impactado dos noticias, que son las que dan título a este artículo. La primera aparece en «Lecturas», especializada hace tiempo en la información de los personajes televisivos sobre todo los de Tele 5, y en ella, la siempre imprevisible –aunque pensándolo bien, también es muy previsible–Aída Nízar, después de salir de la casa de Gran Hermano Vip, cuenta en una extensa entrevista, que de alguna forma repara las pérdidas económicas de la expulsión, que el flamante coordinador general del PP, Fernando Martínez- Maíllo, pidió a su madre su mano. La buena señora no le debió ver mucho futuro al muchacho por lo que optó por quedarse con la mano y el resto del cuerpo de su niña. A la vista está que la mujer predijo mal el futuro del que pudo ser su yerno. No sólo es de lamentar que privara a su hija de una boda tan conveniente, a mí sobre todo me duele que, de durar la pareja, cosa que estando Aída por medio no es fácil; los españoles en general y los que nos dedicamos a estas tareas en especial, habríamos disfrutado de momentos irrepetibles. Se figuran a la Nízar de «señorona» del PP dando órdenes, codazos, gritos... a cualquiera que dudara de que el alto puesto de su esposo le daba a ella un estatus especial. ¿Cómo serían sus relaciones con la secretaria general? El espectáculo sería diario, fuegos artificiales a todas horas. Y hay que tener en cuenta que Cospedal puede dar muchos dolores... de cabeza.

El segundo caso es más sangrante porque se trata de un hombre con poderes especiales, un adivino que rastrea el pasado y el futuro, sin que nada se le escape: Rappel. Una peña periodística celebra un almuerzo mensualmente en Casa Lucio de Madrid con un invitado y uno de los periodistas le preguntó cómo veía el futuro de Isabel Pantoja. Afirmó el adivino preclaro que en lo artístico no volvería a ser una triunfadora. En todas las revistas se dedican grandes espacios al triunfo arrasador de la artista en su presentación en Madrid. Mala suerte, pero esto es un ligero tropezón en sus poderes. Hay adivinaciones envenenadas. Los temas «pantojiles» ponen frenéticas a muchas personas, es el caso de Mercedes Milá, quien declara que está indignada con la entrevista que Pablo Motos le hizo a la cantante. Entrevistas así aburren y no interesan a nadie, según afirma la gran periodista y presentadora. Menos mal que no interesan Mercedes, hay que leer las audiencias para no quedar peor que el mismísimo Rappel. Antes de seguir quiero dejar claro que yo no me he acostado con Ivonne Reyes. Últimamente salen muchos espontáneos apuntándose la cama de la guapa venezolana. En cutre, es lo que ocurría con la gran estrella Ava Gadner en los años que vivió en Madrid. El 90% de los habitantes de la capital habían tenido un roneo con la diva. A mí, que estos sucesos me pillaron en plena adolescencia, me crearon un trauma. Yo que era devoto de Ava, que había visto unas mil quinientas veces «Mogambo» en los cines de verano, no podía comprender por qué no estaba en la larguísima lista de amantes del animal más bello del mundo. Qué momentos más duros pasan los representantes artísticos. Ahora son los hermanos Laura y Diego Matamoros los que han sido engañados por su manager en lo que más duele: el dinero. Menos mal que la exclusiva que dan para contar la estafa repara en mucho el desfalco. La ONU se va a ver obligada a dedicar un día al representante honrado. Al igual que en el tema Ivonne, ¡a mí no me ha engañado ningún representante!