Hoy estoy de mal café. Y no lo digo por el de la máquina de este periódico, que si Juan Valdés se asomara por aquí... Estoy así porque muchas veces el esfuerzo no se ve recompensado, porque las palabras hoy en día no se las lleva el viento pero hay muchos empeñados en soplarlas desde su atalaya, porque a veces me parece estar predicando en el desierto y porque llevo tres semanas seguidas currando y estoy harto.
En este estado a uno se le quitan las ganas de luchar, de seguir pegándose con los molinos de viento y de conquistar algún días las más altas cimas de este maldito oficio. Pero entonces uno gira la cabeza y se encuentra con situaciones profesionales dramáticas impulsadas desde el supuesto barniz de corrección y bondad que otorga una ley. Y no es que me consuele, sino que siempre, viendo a gente dejarse los cuernos por su futuro, se me revuelve el alma.
La Ley de la Carrera Militar es de lo peor que se ha hecho en este país. Ha logrado airar a todas las escalas, frustrar a multitud de militares y golpearles en su vocación más fervorosa. Nadie mueve un dedo en el Ministerio. Unos parches para tapar unos agujeros clamorosos y ahora a aguantar el tipo. Es cierto que esta Ley no nace de las mentes del actual equipo y que al llegar se encontraron con la patata caliente en sus despachos, pero aún están a tiempo de rectificarla, antes de que la guerra total contra la Ley estalle desde todas las escalas y acabe en un colapso total.
A los suboficiales les han terminado de machacar y se pudrirán de sargentos hasta el fin de los días. A los de la escala superior les han colado gente por encima que antes ni siquiera tenía visos de ir a ascender. Y a los de la escala media les obligan a hacer un curso inútil para demostrar que valen para lo que llevan haciendo años. Curso que además, al no estar regulado correctamente, da pie a que muchos instructores y jefes de academia apliquen el reglamento que les apetece, sancionando como les apetece y a quien les apetece. El uno de julio se unirán las escalas y se desunirá el espíritu de las Fuerzas Armadas en mil cabreos.
Esta ley es un porquería. A mí no me afecta, pero como hoy estoy así quería patalear contra algo. Ahora os toca a los que sí os afecta y estáis leyendo esto. Aquí tenéis el rincón del pataleo.







Comentarios [26]
La famosa Ley de Carrera? Militar , la ultima que ha salido , es un autentico desastre.
Si las anteriores leyes han sido nefastas para nuestros suboficiales en relación a sus perspectivas de carrera, promoción, y derechos ,esta ultima ha sido la gota que ha colmado el vaso.
Todas y cuando digo todas me refiero desde la del 1989 pasando por la del 1999 hasta esta ultima , han quebrado y han ido minando la ilusión ,vocación y esperanza de este colectivo.
¿Cuál es la diferencia de esta ley con respecto a las otras ¿?, en que por primera vez se ha perjudicado(según entienden ellos) a la escala de oficiales de la superior, si no hubiese pasado esto probablemente no se estaría armando el lio que se esta armando.
La opinión publica no sabe nada claro, pero los 27000 suboficiales y sus familias si lo sabemos y si lo sufrimos.
Para cuando el legislador tendrá en cuenta la opinión de este colectivo y de la tropa??
¿Para cuando una Ley de Derechos y Deberes para las Fuerzas Armadas?
¿No tiene la Guardia Civil ya la suya??
Creo que ya es hora ,luego no me vengan los dos partidos mayoritarios dándoselas de demócratas porque no me lo creo.
Basta de ser ciudadanos de segunda o tercera
Una persona que adquiere un compromiso, en muchos casos de por vida, con el aditivo de estar jugándosela de vez en cuando, en misiones, maniobras, incluso a manos de un desalmado apostado con una bomba lapa, o una pistola, no debería quedar desamparado por quienes TIENEN, (así ¿reza¿ en la Constitución y Ordenanzas), el mandato de velar por sus intereses. Y da lo mismo que sea la derecha que la izquierda: Es un mandato impuesto al Gobierno, sea del color que sea. El Gobierno podrá (y así lo hace), recabar la asesoría de los militares competentes en la materia pero eso no resta ni un ápice de responsabilidad a los gobernantes.
Los militares en general y los Suboficiales y la Tropa han sido pateados en sus mas elementales derechos (trienios, promoción interna, retrasos en ascensos, favoritismos a veces) hasta dejarlos en la mas absoluta indefensión. Ley tras ley, a gusto de unos cuantos y en detrimento de la mayoría han llevado las cosas al estado actual. Con 40 años de servicio, sin una sola falta, con estudios, con idiomas, y varias condecoraciones me voy a ir de la milicia frustrado, asqueado y maldiciendo el día que me alisté con 18 años.
Señores Legisladores, miren, estudien estas propuestas y mediten antes de aprobar esta Ley. Porque si sale tal como la presentan, perjudicaría seriamente a la Institución, a mas de 27.000 suboficiales, a los oficiales y a la tropa.
Un Ejercito moderno no puede tener unos suboficiales tan mayores, algunos se podría decir que son viejos, y eso es lo que se ha conseguido por no haber puesto atención a una escala de suboficiales que solo se ha dedicado a trabajar creyendo que nuestros intereses y nuestros derechos los defendían nuestros jefes (que ellos son nuestro sindicato ó al menos eso dicen) y a la vista esta lo que ha ocurrido con esta escala básica de suboficiales, nadie los representa, nadie los avala y así hemos llegado a esta situación. Si es posible, si esto lo pueden apreciar ustedes, señores, escuchen las manifestaciones que a través de instancias, cartas y artículos en prensa se vienen expresando y no es otra cosa que reclamar su atención y su ayuda. No podemos asociarnos, no podemos sindicarnos, son ustedes quienes deben velar por las leyes que nos afecten. Creo que la modificación en la Ley no debe perjudicar a una mayoría. Si esto ocurre algo esta mal redactado en ella.
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