Buceando, nadando, reptando o lo que quiera que hagan las personas decentes en internet he encontrado lo siguiente: «Toma el control de tu futuro y hazte Suboficial, una profesión que recompensará tu valía con un puesto fundamental en la estructura orgánica y operativa de las Fuerzas Armadas Españolas». Y no lo he encontrado en un portal poético o sobre teoría de la Milicia del siglo XXI. Lo he hallado en soldados.com, página oficial.
Visto esto, uno se apuntaba y le terminaba pasando como a los romanos que se alistaban en los tebeos de Asterix, que destacados en el lugar más inhóspito del Imperio, en condiciones penosas, y generalmente atizados sin piedad por los galos, sólo acertaban a suspirar rendidos eso de «alístate, conocerás mundo, nos decían».
Efectivamente el suboficial es un elemento fundamental en las FAS, tanto que las reformas legislativas siempre han perseguido ensalzar su figura. El problema es que al final, un fallo informático recurrente trocaba esta intención en una catástrofe para ellos y acababan donde estaban, taponados.
Pero no voy a insistir en lo de siempre, que sé que me pongo cansino. La cuestión es que Defensa y Educación, dos ministerios (por si alguien tenía dudas de que fuera una nueva asignatura), han firmado un convenio por el que los suboficiales tendrán, cuando salgan de la academia, un título de Formación Profesional. El esquema es el mismo que el de los oficiales, que saldrán con una carrera.
Eso está bien, todo lo que sirva de beneficio a los militares es bueno, siempre que eso no merme la esencia de los mismos, es decir, lo castrense. Porque si uno sale con un título y por el camino pierde un ápice de su espíritu militar será crear titulados con un plus castrense, y no soldados con un extra de formación. Es un paso, pero seguimos adoleciendo de lo mismo de siempre: falta una cultura de defensa que inyecte en la sociedad el aprecio y el valor que tiene la condición castrense. Esto, en los países anglosajones, es casi una norma. Las empresas se pelean por los militares, no porque tengan un título, sino porque ven en ellos la expresión máxima de la organización, de la gestión de recursos y de personal, de la estrategia y de la prevención de riesgos, atributos vitales en muchas empresas de muy diversos sectores, amén de tener en su haber la disciplina, la lealtad, el compañerismo y la capacidad de sacrificio, algo nada desdeñable. El Gobierno debería preocuparse de concienciar a la sociedad y a los empresarios de la valía que comprende ser militar. Mientras tanto, y hasta que eso llegue, los títulos son un paso. A lo mejor alguien contrata un titulado y descubre debajo un militar.








Comentarios [10]
Me alegro de volver a leerle, Sr. Mazón, y más refiriéndose al castigado colectivo al que pertenezco de la manera que Vd. lo hace.
Saludos desde Herat,
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Aunque el Ministerio dice que con este nuevo Reglamento de Formación y Promoción se les abren muchas puertas a los suboficiales, la realidad es que todo es una mentira y tratan de engañarnos, como siempre. Denuncia este comentario
Que el acuerdo firmado entre Defensa y Educación dé lugar a suboficiales mejores es una teoría cuya práctica está por demostrar cuando salgan las primeras promociones. Lo que no queda nada claro a la vista de cómo nos están tratando es lo que quieren hacer con los que acaban de ascender, están a medias o como yo al final del camino. Esa incertidumbre pesa enormemente en el ánimo de todos ellos cuyo futuro lleva en el aire decenas de años y pendiente de un hilo tras lo actuado tras la aprobación de la LCM.
El problema lo ha clavado al citar la ausencia de esa cultura de la defensa.
Si alguien contrata un titulado y descubre debajo un militar estupendo. Mejor aún si se contrata a un militar y se encuentra con un hombre con titulaciones superiores que el ministerio se empeña en no reconocer.
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Y saludos muy especiales al comentarista de Herat. Mucho ánimo, suerte y gracias por vuestra labor. Denuncia este comentario
Pero no confundamos churras con merinas, eso nada tiene que ver con crear una conciencia de defensa pues los primeros que tenemos que trabajar por crearla somos los soldados o los que trabajamos a diario con las FAS si estamos esperando a que el gobierno de turno, y más este, la creé vamos de culo. Dicho en franco lenguaje cuartelero.
Pues lo que haran sera una campaña de publicidad a cual mas cursi, azucarada y pastelosa en plan ONG, no apto para diabéticos, y salvo excepciones nos dara vergüenza ajena.
De modo y para crear una conciencia de defensa 1º Trabajar bien (se hace) 2º Dar a conocer ese buen trabajo (no se hace lo suficiente) 3º Menos lloros al gobierno de turno y mas empezar desde abajo. Tal plo pienso lo digo.
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Cada profesión (sobre todo las "vocacionales") tiene sus propias pautas y grados de valía.
La profesión militar, conlleva un alto nivel de riesgo y sobre todo de sacrificio. Eso es algo que debe reconocer la sociedad a través de un reconocimiento adecuado.
Al cuerpo de suboficiales (¡y a la tropa!), se le suma el factor de ser el escalón mas débil de una profesión incomprendida y agredida por aquellos a quienes con honradez sirven y defienden.
¡No se puede romper la unidad fraternal del compañerismo en la Milicia entre todos los grados y empleos! Denuncia este comentario