Si el precio de la libertad es la vigilancia permanente, como advirtió Jefferson, será menester encender las alarmas ante la campaña de control de Internet que lanza el pensamiento único, desde Obama y su camelo sobre la “neutralidad de la Red” hasta los políticos europeos que van a declarar el acceso a Internet un “derecho fundamental”, nada menos. Dirá usted: ¿y qué tiene esto de malo? Pues mucho cuando lo protagonizan quienes atacan la libertad con metas supuestamente inobjetables como el progreso, la igualdad o la economía sostenible. Ahora dirán que es para cuidar nuestra intimidad y promover la competencia y la innovación, pero será fundamentalmente, una vez más, mentira. Conviene que nos preparemos para una catarata de excusas, porque los enemigos de la libertad rara vez manifiestan su odio a las mujeres y hombres responsables y libres de modo directo. Aquí, como en otros campos, lo que va a suceder es que pretenderán protegernos de los excesos de la libertad en la Red. Hablarán por tanto de la desinformación o la difamación, como si necesitáramos aún más leyes para lidiar con ellas; del peligro de un monopolio que controle Internet, cuando no hay nada más monopólico y controlador que los Estados; de facilitar el acceso a todos porque el mercado limita, controla y prohíbe, como si la Red se caracterizara por dificultar el acceso libre de los ciudadanos a un coste reducido, y como si los políticos se caracterizaran por facilitarnos la vida y cobrarnos impuestos moderados; apelarán a la democracia, la gobernanza mundial y la participación de todos, como si la Red se caracterizara por la tiranía, como si fuera imprescindible extender aún más el poder político a escala mundial y como si no participáramos millones en la Red sin necesidad de burócrata alguno. Proclamarán que la Red es un bien público y estratégico. Dirán muchas cosas pero su intención es una, la que siempre caracteriza a los socialistas de todos los partidos: recortar nuestra libertad.
Sobre el autor:
Doctor en Ciencias Económicas, catedrático de Historia del Pensamiento Económico, ha publicado libros, ensayos, y numerosos artículos en prensa








Comentarios [39]
Pero no desespere Dr., la Red Libre le lleva mucha ventaja a los políticos; tenemos encriptación libre, redes de anonimato y redes P2P invencibles para los enemigos de la privacidad y la libertad.
Internet será libre (en su mayoría) o no será, porque su utilidad básica reside en la libertad que ofrece.
El siguiente paso en la evolución de Internet puede ser no depender totalmente de la infraestructura de las Telecos (meros "carriers") y los ISPs. Será un juego de equilibrio, cuando más coarten la red mas incentivos habrá para montar tu propia parcela 'internet' interconectada con las de los vecinos, y con acceso a resto sin pasar por ISPs o compañias de Teleco.
Internet es libre por diseño. Denuncia este comentario
Tecnológicamente cada vez hay menos barreras para que cada uno SEA Internet, en lugar de que solo ACCEDA a Internet.
Es decir, pronto será viable y barato montar tu propia red dividida en una zona privada y otra de interconexión, donde no solo accedes al resto de la Red, sino que dejas acceso a algunos de tus contenidos privados Y permites el paso de trafico a través. [Tu te conectas a 3 vecinos que a su vez se conectan a 3... y alguno de ellos es vecino de un cluster de Google o Yahoo... ¡chas!, ¡ya ERES Internet! ].
Como digo, una Red publica, libre y gratis, porque a cada individuo/empresa le interesa mantener su red (su parcela) en forma y ofrecer su parte de interconexión, ya que a cambio, recibe el acceso al resto de la Red.
Ojo, no digo que esto vaya a ocurrir así para todo el mundo o que los negocios de ISP vayan a quebrar. Solo digo que cuando las tecnologías de acceso evolucionen y la subida sea igual que la bajada, SER Internet en lugar de ACCEDER a Internet será una opción más que atractiva para mucha gente.
En un escenario así me gustará ver como los gobernantes son capaces de ponerle "puertas al campo". Denuncia este comentario
En cuanto al PGP, me extrañaría que un algoritmo que surgió como respuesta al control estatal haya caido bajo el mismo:
No obstante, no se preocupe, la comunidad científica tiene algoritmos libres a porrillo, cada año más. Porque la seguridad ya no reside en la oscuridad del algoritmo, sino en la longitud de la clave y la fuerza del propio algoritmo de cifrado. Eso sí, no se fie de ningún algoritmo que no sea de código abierto y del que no se publiquen vulnerabilidades con frecuenca, ya sea de implementaciones concretas o bien del propio algoritmo en sí. Denuncia este comentario
Bienvenido a Red Liberal. Denuncia este comentario
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