El profesor de Sociología Jesús Javier Sánchez Barricarte ha aportado a un nuevo Encuentro The Family Watch interesantes conclusiones derivadas de las investigaciones que viene desarrollando en los últimos años sobre la crisis de natalidad europea y el crecimiento de la población mundial.

Entre otras cosas, ha señalado “la necesidad de cambiar el actual sistema de bienestar, pues protege mucho a los adultos-ancianos y no tanto a los jóvenes”, que es el sector poblacional pujante de la sociedad. “Desde el punto de vista económico, quienes deciden no tener hijos salen beneficiados, ya que les posibilita a aquellos que no son padres mejor vida profesional, mayor capacidad de ahorro y una jubilación que pagan los hijos de otros. Los padres, en cambio, a pesar de la riqueza que proporcionan sus hijos al sistema, se encuentran penalizados”. 

También ha comentado que “el problema de las bajísimas tasas de natalidad actuales no se ve a corto plazo, porque ayude a que crezca el PIB, sino mucho más tarde, cuando faltan contribuyentes y crecimiento en investigación y desarrollo”.

El demógrafo de la Carlos III ha añadido que “no se trata sólo de tener más hijos, sino de crear un ambiente familiar y educativo estable en el que los niños crezcan y desarrollen sus capacidades”.

Por eso, parece que su conclusión de que la solidaridad social exige más políticas públicas de ayuda a la familia no admite duda. Las parejas que tienen hijos y los educan logran —con su tiempo, su dinero y su esfuerzo— que la toda la sociedad crezca y se enriquezca.