Una de las ideas más extendidas a propósito de la estafa de Bernard Madoff es que se trató de una estratagema muy compleja que sólo estaba al alcance de los protagonistas intelectualmente más sofisticados del mundo financiero. Defienden con acierto la tesis contraria la joven Rocío Albert y Rogelio Biazzi, profesores de Economía de la Universidad Complutense de Madrid, en “El bróker con el pijama a rayas”, Papeles de FAES Nº 119, octubre 2009. Sostienen: “la simpleza en el modo en que Bernard Madoff cometió sus graves delitos es uno de los rasgos más llamativos de este caso”. La clave, como en toda pirámide, fue la credibilidad: algunas personas creyeron que Madoff no era estafador sino listo, y con sus credenciales sociales representaba una garantía. Con eso basta para montar una pirámide, es decir, para pagar los rendimientos sobre la base de las aportaciones de nuevos incautos. Las pirámides se parecen, pero no los castigos. En España, dicen Albert y Biazzi, “en el peor de los supuestos, los ladrones de guante blanco podrían ser condenados a un máximo de 10 años de cárcel por sus delitos”. Frente a eso, Madoff ha sido condenado a 150 años, y morirá en prisión. En cambio: “Mario Conde está ya en la calle. Y encima da clases de ética”. En nuestro país mentir no tiene consecuencias para los ladrones de guante blanco: en EE UU las consecuencias son tan graves que los culpables optan por declararse culpables en la vista previa.
Sobre el autor:
Doctor en Ciencias Económicas, catedrático de Historia del Pensamiento Económico, ha publicado libros, ensayos, y numerosos artículos en prensa








Comentarios [25]
¿Que respondería usted ante esto? Denuncia este comentario
Vivo en EEUU y nunca he oído semejante cosa. Es más, parece talmente que el "dejcubrimiento" de esos muchachos de la UCM hayan hecho su "himbestigación" leyendo prensa y páginas web de aquí. Denuncia este comentario
CAMISETAS LIBERALES Denuncia este comentario
Pero alguien entendía realmente que tipo de producto vendía Madoff? Denuncia este comentario