Fiel al estilo artero de Smiley y a la tradición enredadora del socialismo, y aprovechando el pírrico triunfo de que su gestión parece menos atroz que la de la inolvidable Maleni, el llamado Pepiño se ha sacado de la manga al mejor amigo del hombre, el chivo expiatorio, y ha tronado con una variante del clásico “mardito roedore”, al que ha convertido en: malditos controladores. Con maestría ha hilvanado tres ingredientes del pensamiento único. En primer lugar, el odio al rico. La envidia es una gran fuerza socialista, que el señor José Blanco azuza con desenvoltura: vean, vean, lo mucho que ganan estos asquerosos controladores; son ricos, y por tanto privilegiados. Como si riqueza equivaliera a injusticia, y como si no fueran privilegiados los sindicalistas o la multitud de listillos de todos los partidos que sin oficio ni beneficio, ni exámenes ni oposiciones, medran a costa del contribuyente. En segundo lugar, la confusión, que va desde la rentabilidad de unos extraños negocios completamente intervenidos por los gobernantes y donde toda noción de la mano invisible del mercado es pura ficción, hasta una supuesta descentralización, que despertó las protestas de los nacionalistas, y una falsa liberalización o privatización de un ente que quedará al menos en un 51 % en manos del Estado. Y en tercer lugar, el más difícil todavía: Blanco se presentó como un valiente desfacedor de entuertos exógenos, como un justiciero que reparará agravios provocados por otros, con la misma caradura de Smiley cuando promete “luchar contra el paro” cuando es su propiciador. No hay derecho a que los controladores cobren tanto, protesta don José, como si este asunto cayera lejísimos de las autoridades, como si los controladores fueran o bien asaltantes de caminos o bien opulentos gracias al mercado libre y no a la intervención política y legislativa. Lo de Blanco es un “totum revolutum”, editorializó nuestro periódico el miércoles. O mentira, mentira, como dice el tango.
Sobre el autor:
Doctor en Ciencias Económicas, catedrático de Historia del Pensamiento Económico, ha publicado libros, ensayos, y numerosos artículos en prensa








Comentarios [44]
Mi opinión sobre el asunto de los controladores. Creo que se trata otra vez del famoso amigo del hombre, el Chivo Expiatorio.
La presidencia europea además de poner de manifiesto la inconsistencia de la política de ZP, véase la posición con respecto a Cuba, el asunto de los castigos fluctuantes,...también parece que le va a obligar a gobernar. Las milongas social-socialistas no cuajan en la Unión. El populista gobierno de Rodríguez va a tener que tomar medidas para paliar el desbocado gasto público y acabará por recortar aquí y allá. Y que mejor manera que empezar por unos funcionarios que aunque trabajadores públicos son señalados como --privilegiados-- y que prácticamente podrían ser considerados como unos --asquerosos-- ricos.
Pero cuando veas los sueldos de los controladores recortar pon tu nómina a remojar, amigo funcionario. Denuncia este comentario
La única solución buena al problema de los aeropuertos es justo la que NO van a implementar:
1) Sacarlos a bolsa pero del todo.
2) Dejar a Aena como organismo coordinador de aeropurtos y servicios interaeroportuarios... hasta que se pueda sacar abolsa también.
3) Con las ganacias de la bolsa reducir deficit e impuestos para el año siguiente.
4) Ver como el mercado reajusta los sueldos. Yo apuesto a que los de los controladores bajan, aunque segurian siendo bastante más altos que la media, como es lógico (lo que no es lógico es que sean el doble que en Europa, siendo los del mercado laboral español medio más bajos que la media europea) Denuncia este comentario
5) Los aeropuertos dejarán de ser una carga para el contribuyente y comenzarán a ser una alegría para sus accionistas, ya que serán rentables o no serán. (Y los sueldos de la gente en ellos serán asunto solo de los accionistas de la empresa)
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1) Es imposible que NO fuesen rentables. solo la inutilidad del Estado nos puede hacer concebir tal majadería.
2) Para que NO fuesen rentables la gente debería dejar de querer o necesitar viajar en avión.
3) Yo apuesto a que NO solo serán rentables sino que las tasas aeroportuarias serian más bajas que ahora.
¿Alguien podía concebir la explosión de la telefonía móvil en manos Estatales? Denuncia este comentario
Ahí lo llevas. Denuncia este comentario
Aunque no haya dicho toda la verdad, el caso es que el poder que tienen los controladores es exagerado (exactamente igual que otros colectivos priviliegiados por la falta de libre mercado... o incluso más). Tanto es así, que aunque se quisiera liberalizar el sector, no habría nadie que quisiera hacerse cargo de semejante lastre sin garantías (garantías pagadas por todos, claro está).
El resto es simplemente la demostración de la facilidad de nuestra querida izquierda para utilizar los medios y azuzar emocines básicas.
Han planteado la guerra a los controladores desde distintos frentes. El mediático, que por supuesto es el que se ve, busca crear miedo en los controladores para que no se muevan, justo antes de quitarles "derechos".
Pero tal vez la guerra sea necesaria.
No culparía yo más a Blanco de ello que a todos los que le antecedieron. Lo que está haciendo Blanco puede permitir una liberalización del sector. Todo lo demás, da fuerza a los controladores a costa de la libertad del consumidor.
Un saludo Denuncia este comentario