La reforma financiera que acaba de presentar a grandes rasgos el Gobierno parece un paso más en la buena dirección. No es una revolución, ni es algo muy diferente a lo que ya estaban haciendo las autoridades, que en tiempos de Smiley advirtieron de la necesidad de aclarar la valoración de los activos inmobiliarios de la banca para proceder a su saneamiento.
Lo que sí ha sucedido es que la urgencia de la reforma es aún mayor por el fin del débil proceso de recuperación económica 2009-2011 este verano, y la consiguiente ruptura de la confianza en el euro, que desembocó en la apertura del grifo del BCE a la banca al 1 %, un grifo clave en todo este proceso, pero del que no podrán manar recursos indefinidamente sin consecuencias nocivas. El debate aquí no es liberalismo versus intervencionismo, porque nadie quiere liberalizar; la cuestión es cómo se interviene (por ejemplo: no es lo mismo subir impuestos que bajar el gasto público, a pesar de las relaciones estadísticas engañosamente simples de la macroeconomía cañí).
En esta reforma hay otras claves. Es posible que la suma de 50.000 millones alcance para sanear el sistema, pero no hay forma de saberlo ahora a ciencia cierta, y resultará tanto menos suficiente cuanto más se demore el fin de la recaída en la actividad. El Gobierno ha profundizado en la idea de que cuantas más fusiones, mejor, lo que no es algo evidente. También es una simplificación pensar que la normalización del crédito es la causa de la recuperación económica; puede que la relación causal sea incluso la inversa. Los que repiten como loros “¡que fluya el crédito!” olvidan que ese flujo nos arrastró a la crisis y que no están precisamente secas las fuentes para la deuda pública. Todo esto dicho, algo similar a lo que se ha hecho era necesario, y no parece que vaya a empeorar las cosas. Menos da una piedra. El próximo capítulo se parecerá a este, y corresponderá a la reforma laboral.







Comentarios [8]
http://www.libremercado.com/2012-02-05/carlos-rodriguez-braun-demoledores-y-deportistas-63126/
Nuestro anfitrión ha encontrado a un filósofo al que no le gusta la libertad. Y no es de la Pompeu, habita cerca de Madrid. Además, busco y casi tiene nombre de futbolista.
Encima hoy publica un artículo en el País en el que proclama que la felicidad es inalcanzable, frente a lo que aseguran los progres: que la felicidad habita en el Estado, surgida de su partido, que es irrenunciable y que es nuestro fin. Y que nos la merecemos.
http://www.elpais.com/articulo/opinion/imperativo/felicidad/elpepuopi/20100813elpepiopi_12/Tes
(Me queda seguir la pista de lo de “editor” del filósofo alemán. No pone ni traductor, ni estudioso. Un mero oficio capitalista.)
Realmente el metrosexual soñador de bancos para el pueblo, transpiesado de última hora o inclinación sin remedio al bando que le quedaba, debe dar clases estupendas de economía del déficit. Vaya nivel que tiene la tropa, dijo la presidenta.
Así se explica el alto nivel académico de la semiesférica, por la mitad y por la calva, ejecutiva de moda. ¿Cómo van a ser ellos los causantes de la demolición del estado del bienestar, si ni siquiera estuvieron?
¿Ves este ERE? Pues ya no lo ves. Rapidez en los movimientos, celeridad en esconder la mano, firmaza en negar lo que haga falta. Ni una mala palabra. Ni una buena acción.
P:D: Lo del juego de suma cero y lo del juego de suma positiva lo van a interpretar como una trampa de la taimada derecha que no para hasta engañar a los menesterosos. Me imagino que lo hace por no citarles la (E)speranza.
In memoriam de los que pisaron cambiado y han pasado a rumiantes.
Si Todos Fueran Funcionarios:
http://www.youtube.com/?watch?feature=endscreen&v=MkNst?n8t0BM&NR=1
Creo sinceramente que lo peor está por llegar.
Capitalismo, proviene de capital, y el capital es simple y llanamente ahorro, esto parece que se ha olvidado, y basta al parecer con darle a la maquinita de imprimir billetes y no puede existir economía sostenible sin ahorro.
El PSOE se renueva con un tio que lleva atornillado al sillón político 30 años!... y ojo!, una de las primeras cosas que propone es RENOVACION.... Todo es tan surealista.
1.-Estímulo del crédito. En lugar de permitir que el crédito sea lo que tiene que ser, una herramienta para derivar los recursos hacia las inversiones más rentables y que más riqueza generen, pretenden inyectar dinero al sistema para que se invierta en lo que sea (que es lo que nos trajo aquí).
2.-Estímulo del consumo. Cuando de hecho lo que debería pasar para salir de la crisis es una contracción natural del mismo, puesto que si no hay ahorro (sacrificio actual para consumo futuro) no habrá formación de capital, ni inversión productiva, y sigan con el ciclo hasta donde quieran.
En definitiva, seguimos haciendo más de lo mismo para meternos más en la boca del lobo. Bueno, la boca la dejamos atrás tiempo ha...
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