El líder estudiantil Alberto Ordóñez proclamó: “las calles de Valencia van a arder a sangre y a fuego” (http://goo.gl/IukOQ). Carles Francino le preguntó en la SER si de verdad había hablado de quemar las calles, y él respondió: “sacado de contexto puede sonar muy mal”, y procedió a atribuir todas las culpas a la brutalidad policial. Lo sucedido en Valencia se parece bastante a una típica estrategia de agitación, pero hagamos caso a don Alberto y veamos su contexto, porque igual se le calentó la boca cuando auguró sangre y fuego, igual no quería decir eso, igual sólo estaba citando el libro de Manuel Chaves Nogales, seguramente don Alberto es un liberal, un amante de la paz y la convivencia. ¿Seguramente? No sé yo. El señor Ordóñez, acusado de atentados contra la autoridad, resistencia, desobediencia y hurto, en unos incidentes con más de 20 policías heridos, es un admirador de Fidel Castro, Hugo Chávez y Amaiur. Sus ideas no subrayan la paz, más bien al contrario, por ejemplo: “los derechos no se mendigan, se conquistan con violencia” (http://goo.gl/eVljm). Refiriéndose a Esperanza Aguirre, apuntó en Facebook: “Esta gente debería mirar siempre debajo del coche antes de salir de casa”. A propósito de unas imágenes de Atenas con ...
Doctor en Ciencias Económicas, catedrático de Historia del Pensamiento Económico, ha publicado libros, ensayos, y numerosos artículos en prensa
A pesar del Gobierno
Por Carlos Rodríguez Braun-
28 Feb 2012
Crimen y contexto
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25 Feb 2012
Nuestras grecias
Las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos son en muchos casos nuestras grecias, pozos sin fondo de dinero público que hasta ahora han encontrado otro que pague la cuenta. La irresponsabilidad de los políticos griegos ha sido financiada por los contribuyentes europeos. La irresponsabilidad de nuestros gobiernos autonómicos y municipales será financiada por los contribuyentes españoles. Los mecanismos no son muy diferentes. Primero, hay una excusa impecable: el daño económico que la morosidad de las AA PP ha provocado. Segundo, hay otra excusa impecable, idéntica al juego de palo y zanahoria que se traen las autoridades europeas y el FMI con el Gobierno de Atenas: te damos dinero pero a cambio debes ajustarte. No hay deuda que no se pague, reza el proverbio. Aquí se pagará, pero una clave del intervencionismo, a saber, la oscuridad, es omnipresente. El proveedor se presenta a cobrar, al ICO o a algunos bancos. Cobra y ya está ¿verdad? Pues no. De entrada deberá asumir recortes (las “quitas” griegas), por ejemplo, renunciar a los intereses de demora, hacer frente a gastos de gestión, comisiones bancarias, etc. Además, el problema ha cambiado de forma pero no ha sido resuelto. El ICO y los bancos tendrán en su balance todavía más deuda pública municipal y autonómica. Algunas administraciones deudoras, como saben ...
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21 Feb 2012
Camila Vallejo
Camila Vallejo, líder estudiantil chilena, fue entrevistada con entusiasmo por Rocío Montes Rojas en El País, y el resultado fue una mezcla de totalitarismo y corrección política. Doña Camila, por ejemplo, cree que “en Chile hay abuso y represión”, pero añade que en Cuba “se han logrado muchos avances”. Dirá usted: no se puede desbarrar más. Pues sí se puede. Vea cómo justifica doña Camila el terrorismo en América Latina: “el pueblo tiene derecho a combatir en masa la violencia estructural que existe en la sociedad. Y nosotros nunca hemos descartado la posibilidad de la vía armada”. Y así siguiendo. Doña Camila no titubea en repetir acríticamente las consignas del pensamiento único, desde la “desigualdad”, el gran señuelo del intervencionismo contra la libertad de los ciudadanos, hasta la “educación pública gratuita”, como si tal cosa realmente pudiera existir, pasando por el aborto como “autodeterminación de la mujer”, el “genocidio” de los europeos en América, único momento en que la entrevistadora parece no coincidir, y, por supuesto, la incomprensión sobre la creación de riqueza, a la que ve solo como un juego de suma cero: “Pienso que el desarrollo de los países del Norte se produce gracia...
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18 Feb 2012
Dulces amargos
A nadie le amarga un dulce. O más bien, a nadie le amargaba. Con la hipertrofia de la intervención del poder político y legislativo en la economía y la sociedad habrá que cuestionar la sabiduría del viejo refrán. En efecto, los dulces que reparten las autoridades dejan a menudo un regusto amargo, y las subvenciones a los sindicatos son un ejemplo. En principio todo debería haber ido viento en popa: dinero de los contribuyentes canalizado en torrentes hacia las centrales sindicales, en particular UGT y CC OO. Un dinero fresquito que no requería el laborioso esfuerzo de conseguir afiliados que voluntariamente financien a sus “representantes”. Siempre, además, se podía justificar que era un dinero empleado en buenas causas, como si el poder se ufanara alguna vez de arrebatar recursos a sus súbditos para gastarlo en causas malas. Y sin embargo, el resultado de tantos privilegios al final ha sido el contrario al esperado, y los trabajadores, en vez de apreciar cada vez más a los sindicatos, muestran una actitud distante, cuando no hostil. Cabe imaginar su rechazo ante personajes como José Ricardo Martínez, líder madrileño de UGT, al que nuestro periódico llama con acierto “sindi-banquero”, porque cobra doscientos mil euros anuales de Bankia, incluso más que el gobernador del Banco de España al que groseramente insult&o...
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14 Feb 2012
Habermas y Europa
Dijo el Spiegel que Jürgen Habermas ha advertido sobre el final del ideal europeo, al que cree que hay que rescatar “de los políticos ineptos y las oscuras fuerzas del mercado”. Pero políticos no son ineptos, y las fuerzas del mercado arrojan luz y no oscuridad, aunque la arrojan sobre algo que el filósofo alemán piensa que puede y debe funcionar en bien de todos: la reconciliación entre democracia y capitalismo. Aspira a que los poderes europeos, como el Consejo, adquieran legitimidad democrática, que los tecnócratas no puedan dar golpes de Estado, que los Estados no sean dirigidos por los mercados, y que arribemos a una “comunidad global” a través de “el ejemplo que brinda la Unión Europea de un concepto elaborado de cooperación constitucional entre ciudadanos y estados”. Pero no hay ninguna garantía de que la mayor democracia a escala europea no vaya a dar como resultado lo mismo que a escala nacional, a saber, más intervención, más impuestos, más burocracia y más intrusión de la política en la vida de los ciudadanos. Los tecnócratas, por su parte, son parecidos a los demás gobernantes: han subido los impuestos tanto en Italia como en España. Los Estados, por cierto, no son dirigidos por los mercados: lo que sucede es que por muy poderosos que sean, no pueden hacerlo todo, típicam...
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