Creo recordar que era en los años 80 cuando se realizó una encuesta entre los universitarios franceses muy significativa. Se les pedía que eligieran qué hacer en caso de una invasión rusa: alistarse o aprender ruso. La inmensa mayoría eligió la opción «b». No quiero imaginar cuál sería la contestación de los universitarios españoles si esa encuesta se hiciera ahora ante una hipotética invasión de Marruecos. De ahí la importancia de la «conciencia de Defensa» tan arraigada en el mundo anglosajón y tan embrionaria en nuestra sociedad. El pasado viernes entrevisté al ministro de Defensa. De cerca es un hombre amable, simpático, educado. Escucha con atención y medita muy bien cómo decir lo que tiene tan claro. No titubea cuando eleva el concepto de patria al nivel de imperativo categórico, ni cuando pone «la Defensa sobre todo». Él ya habló en su comparecencia en el Congreso de la «conciencia de Defensa», y en la entrevista insistió hasta la saciedad en la importancia de esa política, construida sobre el esfuerzo de hombres y mujeres ejemplares, para sostener la credibilidad de España, para tener una acción exterior consistente y para tener peso en aquellos organismos donde un país serio tiene que tenerlo. La extraña paradoja de nues...
Jefe de Sección de España en LA RAZÓN y experto en temas de Defensa.
De hombres honrados
Por Diego Mazón-
09 Feb 2012
LA CONCIENCIA
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01 Feb 2012
25 AÑOS Y UNA INDIGNIDAD
Me repugna sobremanera cruzarme en el pasillo del Congreso con un diputado de Amaiur. Me da igual si un tribunal decidió que eran «legales». Me asquea verles allí sentados hablar de presos políticos cobrando el sueldo que con mis impuestos se les paga y me indigna que como cobardes que son bajen la mirada cuando un ministro, el de Interior en este caso, les dice que es indecente que se refieran a los asesinos en esos términos. Y vomito cuando no son ni capaces de reconocer el heroismo de tres policías que se lanzaron al agua para salvar a un chaval que hizo una locura demasiado estúpida. Su bajeza moral no les da margen a ver la grandeza de otros. Me repugna porque con ese término de «presos políticos» se están refiriendo al cabrón o los cabrones que hace 25 años pusieron una cobarde bomba a un autobús de militares y civiles que acudían a trabajar a la Academia General Militar de Zaragoza. Aquella bomba acabó con la vida de un civil y del comandante Manuel Rivera. No es, ni mucho menos, el único militar que ha caído en manos de la asesina mentira de ETA, pero justo esta semana ha confluido su aniversario con el del matrimonio Jiménez Becerril, otra canallada de la banda criminal. Ni uno ni otro merecen más o menos dignidad en nuestro recuerdo, pero uno ha pasado desapercibido y me extraña. Echando la vista atrás, d...
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27 Ene 2012
LAS LÍNEAS GENERALES DE MORENÉS
Lo bueno de tener experiencia en el cargo para el que te designan es que cuando tomas posesión no te sientes como un pulpo en un garaje. Lo malo, que siempre rebuscarán en tu pasado para lanzártelo a la cara. Ya lo han intentado con Morenés en su primera comparecencia, y lo intentarán una y otra vez. Ayer se defendió bien, subrayando que no tiene ninguna hipoteca pasada y que «el ministro merece la confianza de que ha venido a hacer las cosas bien», lo cual es bastante justo. El ministro de Defensa llegó a la Comisión del asunto en el Congreso y, aparte de tener serios problemas con la jarra de agua, hizo una exposición sin muchos anuncios concretos pero con interesantes planteamientos. En primer lugar porque nos empezamos a acostumbrar a que alguien hable sin eufemismos: la patria es la patria y la guerra es la guerra y no pasa nada por decirlo y, sobre todo, porque como bien dijo, «los muertos merecen respeto». En segundo término por su constante insistencia en que la política de Defensa es una política de Estado y en ella deben estar implicados todos los actores de la sociedad. Así, apeló a la conciencia de Defensa, mucho más allá de la «cultura de Defensa», en tanto en cuanto la primera incluye a toda la sociedad en un interés común que trasciende a la valoración que en el CIS se hace de las Fuerzas Armad...
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23 Ene 2012
LA TESIS MCKIERNAN Y EL FUTURO ESPAÑOL
Hace tres años pasé en Afganistán diez días. Me invitó Estados Unidos y en unas de las jornadas tuve la oportunidad de entrevistarme con el general David Mckiernan, a quien luego sucederían, al frente de la coalición, McChrystal y Petraeus. En el rato que estuvimos hablando, el general me argumentó que la tropas internacionales necesitarían estar en aquel país unos veinte o treinta años, es decir, prácticamente una generación, para cambiar la mentalidad de los afganos. Ese cambio no iba dirigido tanto a amoldarlos a conceptos occidentales como a sacarlos de su arraigo en la guerra constante. La esperanza de vida en Afganistán es de unos 40-45 años, por lo que la mayoría de la población actual ha vivido siempre en una guerra más o menos cruenta según qué época. Ese espacio de 30 años permitiría, según la tesis de Mckiernan, que una generación de afganos crecería en algo parecido a la paz, o al menos en una mentalidad generalizada de construirla. Entonces sería el momento de darles totalmente la autoridad de su país porque al mismo tiempo habría habido un margen para crear una estructura suficiente de Estado y unas infraestructuras que permitieran abrir las puertas al desarrollo de un país instalado en el medievo. Ahora el plazo es de dos años. En 2014 no deber&iac...
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07 Ene 2012
NO SON IMBÉCILES
Hay mucho que analizar de la Pascua Militar. El discurso de Morenés dejó unas pistas que a medida que vayan concretándose tocará hablar de ellas. Dejó también la vuelta a la normalidad, la constatación de que hay quien no hace de su cargo un espectáculo. Pero dejó dos comentarios que abren la puerta a una esperanza, a la justicia con hombres y mujeres que dieron lo mejor de sí mismos por España. Su Majestad el Rey y el ministro de Defensa apelaron en sus discursos a los heridos y mutilados y la necesidad de que estén cerca de sus compañeros, a las ganas que tienen de volver al servicio y del ejemplo que suponen. Quizá ese comentario no ocupe hoy cientos de titulares, pero es un paso necesario. En este país hemos dejado que los mutilados y heridos en nuestras guerras, en nuestras misiones, se pudran en un rincón. Sin una pierna no nos valen, no son útiles, están acabados para servir a España. Se les jubila, da igual si tienen 20 o 25 años, se les da una pensión y se confía en que no molesten demasiado. Son la cara visible de una realidad tozudamente tapada y a los gobernantes les ha dado igual sus deseos. No les ha importado absolutamente nada si la bomba de un camino afgano segó sus extremidades pero no su cerebro. Les ha sido indiferente el hecho de que ver a un hombre mutilado volver a su unidad y trabajar cada d&i...







