Rodarán cabezas. El reportaje de Antena 3 “Los nuestros” derivará en una caza de brujas para determinar quién mostró a España la realidad de lo que pasa en Afganistán. Ya había habido aquelarres de este tipo cuando la misma cadena publicó otras imágenes de la “no guerra” y cuando este periódico publicaba los ataques que se ocultaban y las fotos que no querían que viéramos. Rodarán y, desde mi punto de vista del periodista acostumbrado a esta información, es una tristeza. Me dirán que han incumplido una orden de no grabar y no proporcionar a los medios imágenes de allí y por tanto es punible su actitud. Lo triste no es el castigo, que también, lo patético es la orden. No vi en esas imágenes nada que pusiera en riesgo la seguridad de las tropas ni la seguridad nacional. Nada que el enemigo no sea capaz de observar con sus propios ojos y actuar en consecuencia, como hace, como demuestra en la evolución de sus ataques a nuestros soldados, variando la estrategia, la potencia de los artefactos o las posiciones desde las que ataca. Esa orden existe en mi opinión para preservar una farsa, la de que Afganistán es una misión de paz y la de que nuestros soldados están allí sólo para repartir comida y construir colegios. Por eso escuecen esas imágenes, porque desmontan un...
Jefe de Sección de España en LA RAZÓN y experto en temas de Defensa.
De hombres honrados
Por Diego Mazón-
10 May 2011
LA VERDAD DE AFGANISTÁN
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05 May 2011
SI EN ESPAÑA...
Una operación militar de manual ha acabado con el terrorista más buscado del mundo. Los SEAL han entrado, limpiado y salido con el objetivo cumplido y sin una baja propia. Quizá no es lo más democrático del mundo en el absurdo concepto de democracia en el que la Alianza de Civilizaciones pesa más que el orgullo o la dignidad de un país, pero en una guerra la democracia de poltrona, despacho y frases hechas se diluye en aras de un bien mayor. Y contra el terrorismo internacional, lo que hay es una guerra. Quizá hubiera sido mejor capturarlo y juzgarlo, para que las cínicas conciencias democráticas de algunos fueran más felices o para que nadie en el mundo pudiera reprochar a los que estamos en esa guerra contra el terrorismo ni un pero en nuestro proceder. No es cuestión de alegrarse de la muerte de nadie, pero francamente, no seré yo quien derrame una lágrima por Bin Laden. Y mucho menos lo harán las familias de aquellos miles que fueron masacrados por el odio irracional nacido de su putrefacta mente. Estados Unidos ha celebrado su muerte como un guerrero herido que recupera su fuerza, cuya alma vuelve a su ser y levanta la cabeza sabedor de que es el mismo coloso de siempre. Sus celebraciones no ensalzan la muerte, no elevan a la gloria la bala en la cabeza, se alegran de la derrota (parcial) de su enemigo en la guerra, de la caída del símbolo (no del ser hu...
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29 Abr 2011
VIGILAR EL MAR
Manuel Rebollo, jefe de la Armada, es un hombre poco dado a aspavientos. Es discreto, educado, serio y con ese punto de rudeza de quienes se han enfrentado a tormentas e interminables travesías sin ver tierra. Desde esa discreción, desde esa prudencia, alerta: “El mar es cada vez menos seguro”. Y añade a esa advertencia que la gente, los ciudadanos no son conscientes de la importancia e influencia que tiene ese hecho en su vida diaria. Y tiene razón. El mar, vaya ironía, es una inmensa laguna legal por la que los que divierten su existencia en el latrocinio y la más variada delincuencia introducen sus fechorías. La alerta del almirante Rebollo no es para ignorarla, ni los ciudadanos ni los políticos. Por mar nos entra gran parte del suministro energético y buena parte de los consumibles diarios de todos los españoles. Así que, más allá de que por los océanos y mares campen traficantes de armas, de drogas, de seres humanos, de que por mar se muevan las mafias de la inmigración ilegal y de que por sus aguas haya piratas en pos del mejor botín, la protección de las aguas supone una necesidad vital para el bienestar de todos los españoles. Pero no somos conscientes. Somos “terráqueos” y sólo lo que por tierra se mueve parece preocuparnos. Allí, en el puente de un buque cualquiera, un marino vela, si le dejan, po...
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15 Abr 2011
SEÑA DE IDENTIDAD
Sé que tengo mis detractores cuando saco este asunto, pero se acerca la Semana Santa y vuelve la polémica que vivimos en junio del año pasado con el Corpus en Toledo. Procesiones y honores, religión y milicia. En el fondo es una polémica provocada en estamentos tan alejados de esa calle en la que procesionan militares e imágenes que quizá la defensa más simple de esa vinculación histórica sea situarse en el asfalto, en la pasión y el sentimiento, no sólo religioso sino cultural. El reglamento de honores aprobado por Chacón en mayo del año pasado recogía que en el caso de participación de militares en procesiones o actos religiosos, ésta debe ser voluntaria. Es una buena medida. No se puede obligar a nadie a participar en algo en lo que no cree. Eso hace más auténtica la participación, más genuino el sentimiento y más fuerte el vínculo con los civiles que acuden a esa procesión. Pero más allá de esa voluntariedad, cualquier decisión que limite, coarte o merme obligatoriamente la actuación de militares en procesiones es ir contra la tradición, y más aún, contra la propia vocación de los ejércitos de servir a la sociedad. La separación Iglesia-Estado, necesaria a la par que lógica, y la aconfesionalidad que marca nuestra Constitució...
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12 Abr 2011
SILENTE CHACÓN
Siempre he defendido que la persona que ocupe el Ministerio de Defensa ha de ser independiente, sin ataduras a ningún partido político concreto y con el único y exclusivo desvelo de los militares y de los asuntos propios de su cartera. Los tiempos actuales me ratifican en ese pensamiento. La ministra de Defensa anda últimamente más pendiente de la calle Ferraz que de Castellana 109. Ve el futuro de su partido en sus manos, ve su legítima aspiración de suceder a Zapatero más cerca que nunca y sus esfuerzos y los de su equipo se centran ahora en esos campos de batalla. La duda es si ese frente le ha hecho olvidar o no los campos en los que nuestros soldados viven las verdaderas batallas, las que importan, porque en ellos muchas veces están en juego sus propias vidas. Aunque es de esperar que en el tiempo que lleva en Defensa le haya hecho especialmente sensible hacia sus mandados de uniforme, es difícil saberlo cuando no habla, cuando la responsable del único ministerio de Estado que nos queda calla, posa para la foto y calla, cuando se rodea de “escoltas” improvisados y de oportunas llamadas telefónicas en el Congreso de los Diputados para que la Prensa no le pregunte. Desde que comenzó la guerra de Libia, Chacón no ha dado ni una sola vez la cara. Ni una. Lo hará el próximo martes, en el Congreso de los Diputados, obligada por la necesidad de prorrogar l...






