El olor a poder tiene tanta fuerza como para mover montañas. Que se lo digan a Mariano Rajoy. Ni en 2004, cuando se daba por hecho que ganaría aquellas elecciones generales, vivió algo parecido. Nunca hasta ahora le habían llegado tantos “papeles” de voluntarios dispuestos a colaborar con su proyecto. Los mismos que piensan que si hay que aceptar algún cargo en un futuro Gobierno, pues se sacrifican y lo aceptan. Nunca hasta ahora había tenido tantas propuestas, tantos “followers” que le declaran que siempre creyeron en él, y tanta disponibilidad de propios y extraños a salir en sus fotos. El “que hay de lo mío” agita las filas populares, en un estado de nerviosismo que va “in crescendo” a medida que el personal asume lo que ya sabía. Que Rajoy ni va ni viene, y menos cuando se le incomoda con cualquier ofrecimiento implícito a ser de su equipo. Rajoy nunca dice “no”, según cuentan quienes trabajan con él. Pero cuando da a entender que “sí”, por no incomodar o molestar al que tiene enfrente, puede que al final sea un “no”. Hoy sólo hay fija una persona en su futuro Gobierno (si así lo quieren las urnas): la portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría. Y todos los demás, a verlas venir. Esto no quitará para que hasta corran papeles con las alineaciones de posibles gabinetes ni para que mucho “enterado” divulgue que sabe de buena fuente que menganito será ministro de. Rajoy hoy no está en eso..., pero sí sabe que se la juega en su elección del equipo económico.
Sobre el autor:
Es adjunta al director en LA RAZÓN y encargada de la información del Partido Popular.







Comentarios [3]
Desde el desánimo que me produce ver un gobierno que no existe, que lleva meses desaparecido, que se ha comido los brotes verdes, que parece agotado, sin ideas y sin fuerzas para llevarlas a cabo y que se ha entregado a las nuevas generaciones representadas por Alfredo P. le pido encarecidamente que le haga un favor a su país, y anuncie de una vez un anticipo de las elecciones generales que nos haga mantener una esperanza.
El seguir aferrándose a la silla después del varapalo de mayo, resulta incomprensible, inútil y hasta descarado. Nadie les quiere y no solo eso, se lo han demostrado en las urnas, de la forma más legítima que el pueblo puede hacerlo, no le voy a pedir que nos saque del pozo, porque para ustedes no hay pozo, pero al menos tenga la sutileza de irse cuanto antes y sin poner la tapa, para que al menos tengamos la esperanza de salir algún día.
Sus cambios, lejos de aportar, de dar confianza, de demostrar fortaleza, o algo similar, lo único que hacen es restar, déjese de cambios y deje que el pueblo elija un gobierno que le represente, y mientras tanto no aparezca mucho, la prima de riesgo se crece y envalentona con sus apariciones.
Ahora que tienen "nuevo" portavoz, que nos cuente a que dedican su tiempo los miembros de su gobierno, en vez de exigir al país vecino a punto de ser rescatado como nosotros que no paralice una infraestructura millonaria que ni ellos pueden acometer ni nosotros tampoco. Siguen sin darse cuenta que la fiesta se acabó, al menos para la mayoría, pero ustedes siguen a lo suyo.
Me queda el consuelo de que su candidato tiene las soluciones, y es que "el que no se consuela es porque no quiere"
http://avistadeparado.blogspot.com/2011/07/donde-esta-mi-gobierno.html
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